domingo, 30 de diciembre de 2012

All you need is: LOVE


"Me despierto algunas mañanas y pienso…Estuve en los Beatles!!?. Solo hay cuatro personas en el mundo,…. en el universo, que pueden responder a eso".
Estas son palabras de Paul McCartney tras asistir al estreno de LOVE, el espectáculo del Cirque du Soleil inspirado en la música de los Beatles.  George Martin y su hijo Giles empezaron a trabajar en LOVE después de conseguir el permiso de Paul McCartney, Ringo Starr, Yoko Ono y Olivia Harrison, aunque el origen del proyecto debemos situarlo en la antigua amistad de George Harrison con Guy Laliberte, fundador del Circo del Sol.

Desde mi punto de vista, el trabajo hecho para el álbum es un alarde de montaje de Giles Martin que utilizó todas las pistas originales de la música grabada por los Beatles para, según sus palabras, mezclarlas como si fueran “los colores de una paleta”. El gran talento musical del hijo del quinto beatle se ve reflejado en la construcción de una obra, por momentos, casi completamente nueva.

De hecho uno de los entretenimientos favoritos de los seguidores de los Beatles es desentrañar los colores primarios que conforman cada trazo y, así, al escuchar “Get Back” advertir el acorde de entrada de “A hard day´s night”, las percusiones entremezcladas de “Sgt. Pepper” (reprise) y “The End”,  los solos de guitarra de esta última con el barniz orquestal de “A day in the life”. Y esto es solo el principio.

Si se quiere un recopilatorio diferente, all you need is: LOVE.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Hablando de Navidad: El primer concierto benéfico


Todavía con la estela del éxito alcanzado con All Things Must Pass, George se propuso organizar un concierto en New York, junto con el recientemente fallecido Ravi Shankar, en beneficio de la población de Bangladesh. Esta región estaba asolada por las consecuencias del conflicto territorial con Pakistan, a lo que se añadió el ciclón tropical Bhola, el más devastador de todos los tiempos, en el que fallecieron más de 300.000 personas.

Uno de los atractivos que suscitaba el concierto era la posibilidad de reunir a los cuatro beatles sobre el escenario lo que, en todo caso, no llegó a suceder.
George Harrison interpretó temas de su último trabajo y también de su época beatle, a lo que siguieron actuaciones con diversas combinaciones de, entre otros, Billy Preston, Klaus Voormann, Badfinger, Eric Clapton, Ringo Starr y Bob Dylan este último acompañado de su inconmensurable ego,…Harrison era muy paciente con él. Tampoco fue del todo sencillo manejar a Clapton, muy enganchado a las drogas por aquella época.

John Lennon declinó la invitación al parecer porque su intención era actuar junto a Yoko, a lo que George, no accedió….era un concierto serio. Paul, por su parte, lo consideró una reunión muy prematura con las heridas jurídico-procesales de la separación de los Beatles todavía por cerrar. Tampoco contribuía a la reconciliación tener al tema de Lennon, How do you sleep en las listas de éxitos. Como era previsible, entre tanta diva, Ringo no planteó ningún problema.

Los que sí dieron problemas fueron EMI y CBS, la compañía de Dylan, para la explotación de los royalties que, unido a la aparición masiva de copias piratas, provocó que, mientras la población de Bangladesh sufría, no hubiera un horizonte razonable para contabilizar beneficios. Finalmente, George, de su propio bolsillo, extendió el cheque para los damnificados. Ese era George Harrison.

Ravi Shankar & George Harrison. La contribución de Shankar a la inmortalidad de la música tiene dos hitos, enseñarle a George a tocar el sitar y, por otra oarte, sus dos hijas, Anoushka Shankar y Norah Jones.

Feliz 2013

A todos los seguidores de este blog os deseo todo lo mejor y que en este nuevo año se cumplan todos vuestros deseos, anhelos y proyectos.

Y si no, ya sabéis, queda la música....


No te vayas de Navarra


Que no se vaya de Pamplona la exposición de fotografías organizada por su Ayuntamiento con motivo del 50 aniversario del lanzamiento de “Love me Do”.

Esta muestra propiedad de Getty Images, que nunca se había visto fuera de Londres, recoge 35 fotografías no demasiado conocidas de los Beatles que resumen visualmente toda la historia del grupo, desde su nacimiento hasta la famosa actuación en la azotea  de la discográfica en 1969.

La exposición se ha inaugurado hoy sábado y ha contado con la actuación del grupo tributo navarro The Beat-Less. Tendremos oportunidad de visitarla hasta el 27 de enero.


Una de las fotografías de la exposición que muestra a los Beatles ensayando en una habitación de un Hotel en Suecia

domingo, 16 de diciembre de 2012

Lo imposible: Beatles 2050


Hace unos pocos años conocí una chica que acababa de “descubrir” a los Beatles. Estaba embargada por el entusiasmo que provoca encontrar la primera veta de oro en lo que promete ser un descomunal yacimiento. Solo había oído el Disco Blanco,…le aguardaban grandes sorpresas. “¿Así que todavía no has oído Revolver, claro, o Abbey Road, no?”….Pues no.
Por un lado, pensé, qué bienaventurada ignorancia tener una vida por delante en la que el Sgt. Pepper está por escuchar.

Esta sensación de descubrir lo que todavía queda por escuchar de los Beatles es una insaciable emoción bien conocida por el departamento comercial de la Appel Records que con estudiada periodicidad publica en diferentes formatos lo que ya todos tenemos en nuestra apretada estantería.

Pero no siempre será así. Llegará un día en el que, quizás ideado por el equipo de investigación del CSIC que estableció los parámetros matemáticos con los que están compuestas la mayor parte de las canciones modernas,  desarrolle un programa mediante el cual podremos llegar a escuchar los temas que, por ejemplo, Lennon no pudo escribir.
 Según Rodrigo Martín Noriega esto es teóricamente posible, al menos en su novela, La variable humana en la que su protagonista, el matemático John Farrell, quiere responder a la pregunta de qué ocurre con la música que John dejó de componer. Evidentemente ha captado de forma precisa nuestros anhelos más profundos.

Y es que la ciencia ficción, siempre tan reconfortante, lo aguanta todo. Hasta el camino inverso, como aquella divertida película titulada El Factor Pilgrim. Trabajo de muy exiguo presupuesto que cuenta la historia de un grupo de amigos que intenta sobrevivir en Londres hasta que descubren accidentalmente un documento que demuestra que las canciones de los Beatles, en realidad, fueron compuestas por un absolutamente desconocido músico escocés llamado David Pilgrim.

Quién sabe,… quizás en el 2050 el programa informático de predicción retroactiva de canciones exista y los Beatles reciban un Grammy por el álbum que nunca hicieron.



domingo, 25 de noviembre de 2012

¿Las etapas de los Beatles?: Una al año.


Hay grupos que solo tienen una etapa y pueden ser buenos. Para mí los 50 años de los Rolling suenan igual en el primer disco, que en el último, que en el del medio (ya vendrán los puristas a corregirme). Hay grupos con solo dos etapas y quizás sean mejores. Queen da un giro radical en The Game en el que además, anuncian que van a usar por vez primera sintetizadores (hasta entonces lo hacía todo la estratosférica guitarra de Brian May). Hay intérpretes con múltiples etapas, como David Bowie, que más que evolucionar, muta. Y, en ocasiones, es genial. Pero hay grupos que nos regalan cada año con un guión estético nuevo. Esos son los imprescindibles.
En el caso de los Beatles el brochazo es demasiado gordo para una clasificación puramente dicotómica, esto es, antes y después de Revolver. Cada año en la década prodigiosa que estuvieron en activo como grupo suponía un giro estilístico que podríamos detallar así:

1963: Nacen los Beatles, nazco yo, y es el skiffle con el rock & roll más clásico inspirado en Chuck Berry o Little Richard la pista de despegue apreciable en Please, Please Me y With The Beatles. Sus armonías vocales ya son insuperables desde los primeros álbumes.

1964: Ya no son un grupo que interpreta temas de otros. Explotan como virtuosos de inspiradísimas melodías el tándem Lennon-McCartney con el surtido de primeras joyas que aparecen en A Hard Day´s Night y Beatles for Sale (Tell me why, And I Lover, If I fell o No Replay, I am a Loser, entre otras).

1965: La audacia del grupo rehúye del encorsetamiento y empiezan a tocar varios palos. Lennon ya dijo sobre Beatles for Sale que era un álbum country & western pero  es sobre todo en Help donde nos encontramos a los Beatles explorando lo que podríamos denominar el folk-rock. El mismo año se publica Rubber Soul en el que, en la misma línea estilística que Help, las letras de las canciones adquieren una dimensión más profunda (Nowhereman o In my life).

1966: Este año se publica la canción Rain como cara B del sencillo Paperback Writer. Este tema lo describe Martín Strong como la primera grabación psicodélica de The Beatles. El cuarteto se convierte en un grupo de estudio, Geoff Emerick se pone al mando de la producción del sonido y publican Revolver con lo que se convierten, independientemente de lo que hubieran hecho después, en el mejor grupo del mundo. Ya no volverán a ser, hasta la azotea de Let it Be, un grupo de guitarras, bajo y batería. Secciones de viento, de cuerda y todo el arsenal de sonidos pregrabados de los estudios de Abbey Road se convierten en los nuevos recursos sonoros para construir sus temas.

1967: Como en el año anterior, los Beatles dejan de publicar dos álbumes al año. El 66 fue el año de Revolver y el 67 el año de la publicación de Sgt. Pepper, cenit de la psicodelia, el pop-rock y para muchos, el cenit de los Beatles. Para un análisis más pormenorizado, ver el post dedicado al álbum pinchando AQUI..

1968: Demasiado tiempo ociosos en la India, vuelven con una tonelada de temas que darían lugar al inmenso Disco Blanco.  Rock & Roll, Vodevil, Psicodelia, Barroco, Heavy Metal. Los Beatles tocan todo lo que los Beatles habían hecho en su vida. Un disco recopilatorio de estilos en el que todo es nuevo. Por esta razón este álbum se llama THE BEATLES.

1969-1970: Como ya es conocido, el cuarteto trabaja primero en las largas y tortuosas sesiones de Let it Be aunque salió a la calle después de Abbey Road que en puridad, constituye el último trabajo de los Beatles. Una grabación exquisita, con unos temas redondos. La completa madurez del grupo se refleja en este álbum que, más allá de los problemas jurídicos, administrativos y, sobre todo, personales, consiguen un disco perfecto. Y, como ocurre con cada álbum desde A Hard Day´s Night, para muchos, otra vez el mejor disco del grupo. THE END.


Momento Beatle: Primera azotea

Momento Beatle: última azotea


domingo, 11 de noviembre de 2012

El vinilo. Sabía que volverías.

Desenfundarlo. Asentarlo en el eje central del plato. Colocar suavemente el brazo con la aguja sobre el perímetro liso que antecede al primer surco. Y, casi nervioso, escuchar a través del altavoz como se desliza hasta que estallan las primeras notas de HELP es una experiencia marcada en la intimidad de mi memoria. Experiencia que reviví en cada uno de los LP que vinieron después y que rememoro, décadas después, cada una de las veces que me tomo un tiempo dedicado exclusivamente a escuchar la música que atesoran mis vinilos de los Beatles. 

Mientras escucho un CD, normalmente hago otras cosas. Cocinar, planchar, trabajar, deporte, etc. Pero cuando escucho un vinilo implica un ritual incompatible con cualquier otra actividad. 
Como era de prever, Appel Records reedita los 14 álbumes oficiales con los que podremos renovar el ya amarillento póster del Disco Blanco o mis absolutamente perdidos recortes del Sgt. Pepper. 

Es una buena oportunidad para repasar tema a tema los recientes detalles e incidencias de grabación que va desgranando Geoff Emerick en sus memorias y que, según sus propias palabras, solo se pueden apreciar en los vinilos. 

Y para repasar tema a tema tenemos una inmejorable herramienta. Me refiero al muy recomendable blog los Beatles-Integral de mi admirado Swann. Como le decía a él, creo que este puede ser el comienzo de una  hermosa amistad. Os invito a participar porque sospecho que entre todos los amigos de ambos cuadernos de bitácora nos lo vamos a pasar muy, muy bien.


Póster del Álbum Blanco

domingo, 4 de noviembre de 2012

Ahora también Russian Red


Ayer fui al concierto de Russian Red ante el ineludible anzuelo de que iban a versionar el disco integro de los Beatles Revolver”. No sé dónde leí que era esta la oferta musical. Sí, otra vez Beatles, otra vez Revolver,…también Russían Red, en un concierto "patrocinado" por Cervezas San Miguel. Claro que después de pagar la entrada y pedirme 4 euros adicionales por un botellín, tuve la sensación de que el patrocinador era yo. 

El caso es que no fue Revolver el álbum versionado, aunque algún tema cayó como She Said She Said o I´m only sleeping,  sino un abanico mucho más amplio que fue desde Love me Do hasta Something. Sentía mucha curiosidad por comprobar cuál iba a ser el resultado de las reinventadas canciones de los “4 de Liverpool” con la pose naif de Lourdes Hernández cuyo nombre artístico, lejos de aludir a ninguna soflama comunista, hace referencia al tono de su pintalabios.

Bueno, fue divertido, original y a veces interesante. Podría haber sido incluso más divertido, original e interesante si no tuviera que haber escuchado el concierto de pie. En la sala Rockstar de Barakaldo no hay asientos, lo que refleja una evidente contradicción entre modelo de negocio y los más básicos conocimientos de anatomía humana.  Otra dificultad añadida era que la gente hablaba demasiado e interfería en un correcta audición ya de por sí marcada por el absolutamente nefasto equipo de sonido de la sala. Allí el público no era beatle. Salvo mi caso y algún otro colgado,  eran seguidores de Russian Red, de manera que en ocasiones la gente se perdía cuando interpretaban canciones como Julia o Cry Baby cry que no reconocían. Eso sí, cuando cantaban cosas tipo Lucy in the Sky with diamonds todo  el mundo a tararear. 

El mejor, el batería. Muy académico si acaso, se ve que ha estudiado en conservatorio. Sobre el guitarrista Brian Hunt no podría decir dónde ha estudiado ya que, sencillamente, no se le oía. En fin, pero globalmente fue divertido. Eso sí, no me quedé a los bises para evitar la cola en el guardarropa.




jueves, 1 de noviembre de 2012

Nuevo ejemplar para la mesilla de noche


Robert Rodriguez (no es el cineasta) acaba de publicar el libro Revolver: How The Beatles Reimagined Rock´n Roll.

En la reseña del libro apunta algo que no es sino la “hipótesis de trabajo” de este blog. Defiende que el “discurso oficial” vinculado a las listas de los mejores discos pop de la historia siempre ha señalado al Sgt. Pepper como el nº 1, pero fue Revolver el álbum que realmente marcó el cambio de los Beatles desde una banda de directo a un grupo de estudio. Este proceso de cambio se vislumbra ya en Rubber Soul pero alcanza su plenitud en nuestro disco fetiche que precisó 300 horas para su elaboración, esto es, más que ningún otro disco de Rock hasta la fecha. El proceso de producción de este disco es, en sí mismo, una gran historia acerca de las motivaciones y expectativas musicales de los cuatro miembros del grupo, tal y como podemos seguir, casi en tiempo real, en las memorias de Geoff Emerick. Pero esta historia no significaría absolutamente nada, si los resultados no hubieran sido tan arrolladoramente impactantes.

Mucho más que el Sgt. Pepper o el Pet Sounds de los Beach Boys, Revolver reinventa el sonido del Rock and Roll empapando la estética, desde grupos psicodélicos como Jefferson Airplane o Grateful Dead hasta, porqué no reconocerlo, la primera ola del post rock-blues duro como Sabbath o Zeppelin y, en general, todas las generaciones de guitarra eléctrica y bajo posteriores.

Como en ocasiones anteriores, reitero que melódicamente, quizás no sea mi disco favorito, pero Revolver, como se defiende en este libro de Rodriguez, constituye un punto de inflexión, no solo en la evolución de los Beatles, sino en la historia del rock grabado.



jueves, 25 de octubre de 2012

Two of Us: Esa bonita canción sin pretensiones


 I dig a pigmy by Charles Hawtrey and the Deaf Aids. Phase one in which Doris gets her oats”…un golpe en la caja de la guitarra acústica Martin D-28 y comienza, con un arpegio en Sol, Two of us, esa bonita canción sin pretensiones. Me encanta este primer corte de Let it Be.

No hay que ser un genio para saber porqué se titulaba originalmente "On Our Way Home" este tema que Paul afirmaba estaba dedicado a su esposa Linda Eastman, aunque siempre creímos que hablaba de John Lennon.

Una de las primeras tomas de la canción estaba más próxima al rock, tal y como podemos comprobar en la película Let It Be. Sin embargo, este perfil no acababa de convencer a Paul, por lo que terminaron optando por las guitarras acústicas acompañadas por una línea de bajo que en realidad proviene de la guitarra Fender Telecaster de Harrison.

Pero siendo, como decía, una canción sin pretensiones, alberga una sorpresa armónica, a las que nos tiene bien acostumbrados Paul McCartney. Tras un estribillo en Sol que podríamos considerar casi previsible, y fuera de toda lógica, rompe la melodía con un puente en Sí bemol (...You and I have memories) dando a la canción su peculiar impronta. Partiendo de la sencillez, acaba siendo modestamente genial.

Aprovechando el título de la canción, y solo para los muy beatlemaníacos, el mismo director de Let it Be, Michael Lidsay-Hogg, dirigió una película sobre uno de los encuentros entre Paul y John en casa de este en Nueva York, en el legendario edificio Dakota. El juego propuesto consiste hoy en calibrar la verosimilitud de los diálogos de la historia teniendo en cuenta que realmente dichos encuentros se produjeron hasta que un día John le espetó a Paul que dejara de presentarse en su casa sin llamar. Una costumbre, por otra parte, muy propia de Paul McCartney tal y como nos recuerda su biógrafo Peter Ames Carlin.



jueves, 18 de octubre de 2012

Chuck Berry, el inmortal


En una de las últimas entrevistas que concedió John Lennon, hizo un comentario, casi previsible viniendo de él, pero que en todo caso, no puede dejar de sorprenderme: "...Si tuviera ahora una guitarra y estuviéramos aquí pasando el rato, cantaría temas de la primera mitad de los cincuenta: Buddy Holly y todo eso. No me acuerdo de las canciones de The Beatles... mi repertorio sería la música que tocaban The Beatles antes de componer, todavía disfruto tocando eso..." Chocante Lennon, como casi siempre.

El caso es que hoy, 18 de octubre, es el 86 cumpleaños de Chuck Berry. No se, a mi me da la sensación de que Chuck Berry es infinito. Siempre estuvo ahí, y parece que permanecerá siempre. Algo así como B.B. King que hace aproximadamente un mes cumplía 87 años. Demasiado viejos para el Rock & Roll?, no, demasiado jóvenes para morir. “Roll over Beethoven”, “Rock and Roll Music” o “Johnny B. Goode” es lo que tocaban los Beatles antes de componer. Temas sin edad compuestos por el gran guitarrista de San Luis.

Pero había más. Para un repaso exhaustivo del repertorio de los Beatles en la época de The Cavern y Hamburgo dos recomendaciones:
Por un lado en el CD “The Influences Behind The Beatles” nos encontramos con temas originales de Larry Williams, Elvis Presley, Buddy Holly, Little Richars y un largo etc. además del citado Chuck Berry. 75 minutos de diversión asegurada a lo largo de sus 30 cortes.

Sin desperdicio, la segunda recomendación que lleva el explícito título: “Under The Influence: The Original Versions of the Songs The Beatles Covered” es una recopilación de los 24 temas originales que los Beatles versionaron en sus discos tales como Anna, A taste of Honey, Twist ans Shout, Please, Mr. Postman, Mr. Moonlight, Dizzy Miss Lizzy, Bad Boy, en fin, etc. etc.

Como curiosidad, y en homenaje a Chuck Berry, el inmortal, os invito a ver este video  acompañado de Julian Lennon. Felicidades Mr. Berry.



viernes, 12 de octubre de 2012

Solo para coleccionistas (II): Resumen de noticias


La fotografía de portada de la revista Rolling Stones del 11 de mayo de 1968 era un retrato de Eric Clapton realizado por Linda Eastman que la convirtió en la primera mujer que firmaba en el frontispicio de la famosa publicación. Y es que en la década de los 60 Linda  era una reputada fotógrafa cuyo objetivo capturó la imagen de las estrellas más importantes del momento como Aretha Franklin, Jimi Hendrix, Bob Dylan, Janis Joplin, Simon & Garfunkel, The Who, The Doors,  los Grateful Dead, además del citado Clapton o incluso los mismísimos Rolling Stones. Y buena parte de todo esto ocurrió antes de conocer a Paul McCartney. El año pasado la editorial Taschen publicó un lujoso volumen con la interesante obra fotográfica de Eastman titulado: Linda McCartney; Life in photographs”.

Nandomb nos informa que un fan de los Beatles llamado Peter Dean fue capaz de reproducir el póster que inspiró la inmensa canción "Being for the Benefit of Mr.Kite!" a partir del material gráfico de la época, y usando además las mismas técnicas que se utilizarían en su impresión original de 1843 (planchas de madera perfectamente talladas una a una para crear cada figura y letra del gravado). Calculó sus dimensiones exactas, analizó las tipografías utilizadas y consultó con expertos en historia de la imprenta para poder reproducir los mismos métodos de impresión que se utilizaron en el póster original que compró Lennon. En la noticia se incluye un genial (y breve) vídeo del proceso seguido. Está a la venta en una edición limitada de 1967 unidades (£294.00). En la web del tal Peter Dean se puede, además de adquirirlo, entrar en el sorteo de una copia (concretamente la número 1843) si decides suscribirte a su newsletter.

A pesar del desastre que supuso en su momento, vuelve restaurada y con imágenes inéditas la película Magical Mystery Tour. La caja incluye  DVD, Blu-ray y un libro de 60 páginas con amplia información, fotografías y documentación sobre la producción, así como una reproducción fiel del doble EP de vinilo de 7" con las seis nuevas canciones que contenía la película.

Y si alguien piensa que poseyendo estos objetos se convierte en coleccionista beatle es que no conoce el museo de Juan I. Mayor, que alberga, podríamos decirlo así, a la madre de todas las colecciones. Merece la pena darse una vuelta.





sábado, 6 de octubre de 2012

Love me do: Donde empezó todo


Después de tratar la paradoja del Abbey Road en mi último post, la actualidad manda y, curiosamente, debemos dar un salto hacia atrás desde su último trabajo hasta donde empezó todo, hace 50 años: Con Love me Do. Entre ambas grabaciones apenas pasan 7 años. De entrada, y como ya subrayé en el primer post de este blog, qué grupo en la historia experimenta semejante evolución estética en 7 u 8 años de carrera. En diez, si quieren, para darles alguna ventaja.

Love me Do no fue un éxito. Entró en las listas fundamentalmente gracias a las 22.000 copias que compró Brian Epstein para su tienda North East Music Stores. Y es que Love me Do es un tema raro. Solo dos acordes para toda la canción, que suben a tres en el puente, y que si se pone uno mismo a tararearla, de puro rudimentaria, casi tribal, sale una cosa difícilmente clasificable. El caso es que con esa entrada de John, con una harmónica a la que parece que se le va a desatornillar el juego de lengüetas de la potencia de su soplido, acaban construyendo un tema en el que acabó confiando George Martín como el banderín de salida de los Beatles. No fue tarea fácil ya que necesito tres baterías hasta encontrar la base rítmica que buscaba.

Como ya me referí en el post titulado “Los otros baterías de los Beatles”, después de probar con Pete Best y con Ringoel siguiente de la lista fue Andy White. No debió ser plato de buen gusto para Ringo relegarle en aquella grabación al “humillante” puesto de pandereta. Sin embargo, la prueba que en todo caso se llevó a cabo con Ringo a la batería la hemos podido escuchar décadas más tarde en el Anthology y los Past Masters recopilatorios. Como nos recuerda el ingeniero de sonido Geoff Emerick en sus memorias, es fácil distinguir ambas grabaciones ya que en esta postrera versión no hubo nadie a la pandereta. Veredicto: Preferimos la versión con los dos bateristas.



domingo, 30 de septiembre de 2012

Abbey Road: La paradoja perfecta


El Sgt.Pepper es señalado por muchas listas como el mejor álbum Pop de todos los tiempos. Como dijo el filósofo “Indiscutiblemente, creo que es bastante maravilloso”. En todo caso, aquí hemos confesado que nos hubiera resultado perfecto si, en lugar de Within you without you y Good Moorning Good Moorning, hubieran entrado las descartadas para los sencillos doble cara A, Penny Lane y la descomunal Strawberry Fields.

También he reconocido que “dentro” del Disco Blanco se esconde el mejor disco de los Beatles y, por tanto, de la historia del Rock. Pero, claro, junto con las diversas combinaciones de entre las 30 canciones que lo componen, y que darían como resultado al menos un LP inigualable, cohabitan experimentos infumables como Number 9.

Ni tan siquiera mi aclamado Revolver es perfecto. Es para mí el mejor porque se incorpora Geoff Emerick, a la mesa de sonido y todo cambia. Revolver es el punto de inflexión y el nacimiento de lo que reconocemos a partir de ese momento como “sonido beatle”.

Abbey Road es, sin embargo, el disco paradójicamente perfecto. Perfecto en el paradójico gesto del antaño inseguro George, con el All Things Must Pass ya en su cabeza, y sin embargo, “regalando” Something y Here Comes the Sun, una para cada cara del vinilo. Perfecto en la paradoja de un disco con la cara 2 flagrantemente inacabada, que Paul convierte en el medley más sorprendente de la historia del Rock. Ascendente hasta el sublime Golden Slumbers y que cierra la trepidante THE END antes de dar el portazo con Her Majesty.

Quizás fue la nueva mesa de 8 pistas, quizás fue que, con la persiana del grupo bajada ya no discutían tanto como en Let it Be; quizás porque empezaron con un Lennon aplacado por el accidente de coche que tuvo en Escocia; quizás porque Yoko quedó neutralizada por Linda, ahora también en la sala de grabación (a pesar de que aquella se trajo una cama de Harrods a los estudios). Quién sabe…el resultado es en todo caso un álbum perfecto con la paradoja de ser el último trabajo grabado por los Beatles cuando ya no eran los Beatles.


Contraportada de Abbey Road




domingo, 23 de septiembre de 2012

Solo para coleccionistas


Todos tenemos un pasado. Y el de Ringo pasa por formar parte de uno de los grupos locales más conocidos en el  Liverpool de finales de los 50 e inicios de los 60. Hablamos, claro está, de Rory Storm and the Hurricanes. El caso es que recientemente, la hermana de Rory hizo limpieza en el trastero que, por el tiempo transcurrido ya le hacía falta, descubriendo entre los montones de esas cosas que no sabes porqué vas acumulando, algunas grabaciones con las canciones de la banda. Ya están en manos de la BBC que ha anunciado que se trata de sencillos con los que, como era previsible, se formará el primer y único álbum del grupo, que será lanzado inminentemente. Imaginamos que  aprovechará la circunstancia que esta próxima semana se cumplen 40 años de la muerte de Rory. Él y su madre fueron encontrados muertos en su domicilio el 28 de septiembre de 1972. Ahora es noticia, aunque nadie reparó en él cuando trabajó de disc jockey en Benidorm tras la separación de la banda.
En todo caso, esta rareza solo para coleccionistas bien podría completarse con el CD Songs We Remember. Se trata de un álbum de los legendarios The Quarrymen, la banda con el ADN de los Beatles fundada por Lennon. El álbum fue grabado en los Parr Street Studios de Liverpool y  lanzado el 29 de agosto del 2004 en la Convención de los Beatles de la misma ciudad. El disco está lleno de covers de canciones que formaban parte del repertorio habitual de los primeros Quarrymen. También incluye una versión re-grabada de “In Spite of All the Danger”, la canción grabada cuando la banda estaba formada por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, el pianista John Lowe y el batería Colin Hanton. También se incluyen canciones que fueron versionadas o escritas por los Beatles.
Rory Storm & The Hurricanes con Ringo en la batería


jueves, 20 de septiembre de 2012

Lonely Guitars Club Band


Con sana envidia, en este blog hemos citado en algunos post a animosas bandas locales dedicadas a revisar a los Fab Four. Aquellos que no estamos arropados por una banda de rock para tributar a los Beatles, estamos obligados a recurrir a la única ayuda de nuestra guitarra para dar volumen a sus inmortales canciones. Es lo que hay. Es lo que somos muchos de los que vistamos estos lares: la Lonely Guitars Club Band

Bueno, es lo que había. Porque ahora contamos con algunas ayudas ortopédicas en las que apoyarnos para aproximarnos un poco más al todavía interestelar original. El juguete más reciente es la aplicación para ipad The Beatles: The Little Black Songbook. En dicha aplicación podemos encontrar el catálogo del cancionero beatle en el que se detallan los acordes de cada tema. En apenas 30 canciones de todo el repertorio se incluyen además, y aquí viene lo bueno, la grabación de varias pistas, que pueden dar cobertura a tu guitarra y voz. La experiencia es muy divertida si consigues pasar por alto un par de déficits: por un lado, que no se incluye ninguna de las canciones de George Harrison y, por otra parte, las grabaciones de las pistas son dignas, pero en ningún caso las originales, lo que me lleva a revalorizar a los Beatles como instrumentistas (ver post sobre el tema pinchando AQUÍ). El resultado final, entretenido en todo caso, tiene un inevitable cierto aire a karaoke. Y esto sí es defintivamente lo que hay.

Por eso, para resarcirse un poco más de los dos déficits citados lo mejor es ir a you tube para, entre otras deconstrucciones, acompañar a George Harrison con las pistas originales de piano y guitarra solista,  en “Deconstructing while my guitar gently weeps”.



The Little Black Song Book

jueves, 13 de septiembre de 2012

Old Brown Shoe; pero…¿se puede hacer mejor rock & roll?


La historia del Rock and Roll tiene en torno a los “zapatos” dos momentos memorables. Nos referimos al Blue Suede Shoes (1955) de Carl Perkins, en los albores de este género, y Old Brown Shoe (1969) de George Harrison. Esa entrada de Paul con el bajo y piano no puedo evitar ponerla varias veces antes de “calzarme” el resto del corte porque es un auténtico tren de mercancías. En el estribillo, Paul vuelve a estar rotundo de nuevo con el bajo. Otro éxito de George escondido como cara B de la sin duda menor The Ballad of John and Yoko.
Un tema potente que Clapton rescata para el Concert for George en una magnífica versión a cargo del gran Gary Brooker.

El caso es que los de itunes han diseñado una nueva combinación de canciones de los Beatles (cualquier combinación es buena para inventarse un recopilatorio) bajo el título de Tomorrow Never Knows y cuyo denominador común parece ser la contundencia de los temas que lo conforman. En este paquete se incluyen algunas de las canciones más impactantes de los Beatles como nuestras adoradas I've Got a Feeling (la versión del Let it Be naked), Savoy Truffle o Hey Bulldog.

Pero ni rastro de Old Brown Shoe. George dice al principio del tema que “lo acertado es solo la mitad de lo malo” pero en los Beatles, lo malo es algo más del doble que lo soberbio.



sábado, 8 de septiembre de 2012

In an Octopus´s Garden with you


Cuando en medio de la calle sucede un acontecimiento extraordinario, es muy fácil distinguir al psicólogo entre el grupo de curiosos que se va arremolinando. Es el único que mira la reacción de la gente en lugar de mirar el suceso que provoca la aglomeración.  Así me encontraba yo parapetado tras unos bafles observando a las personas que iban apiñándose seducidos por lo que en medio de la calle estaba ocurriendo. Lo más llamativo era la inusual “sociodiversidad” congregada en tan diminuto hábitat: niños, niñas, adolescentes, adultos, ancianos, ancianas, punkies, hippies, pijos. Españoles y extranjeros. Blancos y negros. Ricos y pobres. Probablemente izquierda y derecha.

Todos entusiasmados escuchando a un grupo que tocaba canciones de los Beatles. Después de mi breve diagnóstico sociológico salí de mi escondrijo y me uní a una entusiasta multitud para  escuchar a una estupenda banda tributo: OCTOPUS´S GARDEN. A mi lado había unos adolescentes tarareando todas las canciones: ….teniendo en cuenta que cuando nacieron, los Beatles llevaban ya varios años separados, el momento me pareció tremendamente extraordinario. El relevo generacional está garantizado.

Detrás de OCTOPUS´S GARDEN (http://octopus-sgarden.blogspot.com.es/)  nos encontramos a Charlie, Miguel Angel, Julio y Héctor que además de pasárselo en grande tocando temas de los Beatles, son el alma de la interesante propuesta del grupo IZENIK EZ (http://www.myspace.com/528037997). Y como las inquietudes de Julio tienden a infinito, también se inventa el grupo de aires folk HARIOTS (http://www.myspace.com/hariots/music), un placer para los sentidos. 

Lo último que se de ellos es que se iban a Liverpool a okupar el escenario del Cavern para tocar como espontáneos Here comes the sun y lo que diera tiempo antes de que les sacara la Policía.
Paul arreglando la americana al autor de Octopus´s Garden



sábado, 1 de septiembre de 2012

La canción del verano

Como decíamos ayer... si logramos abstraernos de la prima de riesgo, la noticia ligera del verano ha sido sin duda el estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la evolución de la complejidad de la música popular. La conclusión más llamativa parece ser que las canciones compuestas en las décadas más recientes, incluyendo los fabulosos sesenta, tienden a parecerse más entre ellas que las antiguas. El trabajo, que ha analizado 464.411 canciones, ha sido publicado en el último número de la revista Scientific Reports, artículo que ya he solicitado, toda vez que en ningún medio de comunicación veo explicado convenientemente el método utilizado.  

En todo caso, según los parámetros que se hayan considerado, las transiciones entre los grupos de notas han disminuido de forma continua durante los últimos 55 años. Uno de los autores del trabajo, Joan Serrà, explica: “Estos parámetros musicales en las canciones son como las palabras de un texto y hemos observado que cada vez hay menos palabras diferentes,/…/, Dada una nota musical, es relativamente más fácil predecir cuál será la siguiente en una canción actual”.

El trabajo plantea colateralmente otra conclusión, para mi aún más importante y es que las composiciones musicales más recientes también presentan una menor diversidad de timbres y tienden a interpretarse con los mismos instrumentos. Esta debe ser la razón fundamental por la que ahora toda la música que escucho me suena exactamente igual teniendo infinitamente más recursos. Y es que esta renuncia a la experimentación sonora es en mi opinión el parámetro más importante que distingue los años 60 y 70 de los 90 y la actual década. En todo caso, en lo que concierne a mis gustos personales, la mejor música que puedo escuchar desde Elvis hasta nuestros días, es la que se hace con guitarra, bajo, batería y piano. Creo que la buena música, sea lo que fuere según el CSIC, no necesita más.

En esta misma línea, Javier Sampedro nos brinda un interesante descubrimiento en un artículo publicado en EL PAÍS el pasado 4 de agosto, y que de alguna forma relativiza la importancia de la primera conclusión a la que aludía. Y es que, It´s only love (HELP) y Being for the benefit of Mr. Kite (Sgt. Pepper) son esencialmente, la misma canción. Conclusión: el problema no es la previsibilidad. Efectivamente, como subraya Sampedro, todo el blues y la mayor parte del rock, desde el Sweet Home Chicago de Robert Johnson hasta la plaza del pueblo de Tequila pasando por el Lazy de Deep Purple y la totalidad de la discografía de B. B King se basan obsesivamente en la misma secuencia de 12 compases repetida una y otra vez hasta el paroxismo.

En fin, ¿por qué siendo It´s only love y Being for the benefit of Mr. Kyte la misma canción, son tan diferentes?. No creo que esto lo veamos resuelto en el Scientific Reports.





domingo, 22 de julio de 2012

Un par de conclusiones para que quede claro dónde estoy

Después de unos meses de actividad, más de 16.000 visitas, y varias decenas de pertinentes comentarios, he pensado que era un buen momento para parar y extraer TRES conclusiones TRES de lo que he aprendido hasta ahora. Descendiendo desde lo más genérico y meta-teórico, para tomar tierra, sin red, en un par de evidencias.

1. Una vez cubiertas las necesidades básicas de tus hijos, la felicidad es una actitud. No "algo" que puede sobrevenir, o no. (Se preguntarán qué tiene que ver esto con los Beatles, pero como dice la canción: Todo esta relacionado, la virtud con el pecado, la locura y la razón. Todo tiene relación, el puñal y el corazón, lo real y lo imaginado.... ). Yo ya me entiendo.

2. Vale, ya he escuchado varias propuestas musicales. Todo se repite. Disculpadme pero Oasis ha compuesto dos canciones y media en toda su carrera. Lo demás son variaciones sobre el mismo tema. Y así, el resto de candidatos, más o menos. Incluidos los Rolling. Cuanto más escucho otras cosas, más me gustan los Beatles.  

3. Y, en fin, cuanto más aprendo de producción, más admiro al tandem Martin-Emerick. Lo del muro de sonido de Phil Spector me parece un bodrio insufrible, pero,... qué se puede esperar de alguien que iba al estudio con un revolver en el cinturón.

P.D. Que un beatle se cruce en tu vida como fruto del azar y tengas la oportunidad de intercambiar unas palabras con él, es una fantasía recurrente. Como soñar que vuelas,... a quién no le ha pasado. Pero no: el destino me tenía reservada una pequeña broma. Compartí ascensor con Keith Richards cuando los Rolling recalaron en San Sebastián en 1999 y coincidimos en el mismo hotel en el que, un par de días previos a su concierto, yo me casé. Good Moorning, - Hi. Fin de la conversación. 

Probablemente la última foto de los 4 Beatles juntos