jueves, 22 de marzo de 2012

El laberinto de "El quinto beatle" (y II)


Michael Thomas, arreglista esporádico de Paul McCartney y miembro del cuarteto Brodsky que acompaña a Elvis Costello en el interesante álbum “The Juliet Letters” y que, por amor (qué otra cosa) acabó dirigiendo la Orquesta Joven de Andalucía, me dijo en una ocasión en Almería (la cuna de Strawberry fields) que algunas canciones de los Beatles no hubieran destacado en absoluto a no ser por los arreglos y producción de George Martin. Al menos en lo que concierne a Thomas deja claro quién es el candidato indiscutible para “quinto beatle”. Y lo cierto es que en aquel momento no se lo discutí.
Objetivamente, cabe decir que todas las canciones de los Beatles, salvo el citado álbum Let it be y el tema del St Pepper, “She´s leaving home” (arreglada por Mike Leander porque Paul McCartney “no podía esperar”) han pasado por la exquisita producción de Martin. También toca el piano en algunos temas de los Beatles siendo especialmente delicioso el arreglo de “In my life”, por otra parte la canción favorita de Cynthia Lennon según confesó en una de sus últimas apariciones públicas.
Sin embargo, siendo indiscutible su impronta, debemos reconocer que la iniciativa estaba claramente marcada por el apetito creativo de Lennon y McCartney que iban exigiendo prácticamente en cada sesión, más innovaciones sonoras. La prueba evidente de esta afirmación es que no hay arreglos de producción adicionales al esquema básico guitarras-bajo-batería en los primeros trabajos hasta que los dos líderes del grupo reclaman a Martín más recursos técnicos, inicialmente de manera puramente intuitiva ya que sus conocimientos musicales eran todavía limitados. Así llegan las producciones más sofisticadas de Nowhereman (Rubber Soul), el arreglo de cuerda de Yesterday (Help), o el significativo punto de inflexión en Revolver, inspiración de este blog, donde encontramos el impresionante y desnudo arreglo de cuerda de Eleanor Rigby o la potentísima introducción de viento (trompetas y saxos) de Got to get you into my life (preludio de la línea que seguiría años más tarde Paul con Wings). Y todo esto, como ya recordamos en el primer post, en muy poco tiempo.
Otro aspecto que distinguía a los Beatles del resto de grupos eran sus muy precisos arreglos vocales. En un trabajo no publicado del musicólogo Javier Rodríguez “Armonías vocales y el tratamiento de la voz en los Beatles” desglosa, analiza y explica este talento natural de Lennon, McCartney y Harrison. Yo le sugerí en una ocasión que, en realidad, la habilidad debiera atribuirse a George Martin que les marcaba las pautas de la línea vocal de cada beatle. Pero él era de la opinión, sin embargo, que el resultado obedecía fundamentalmente a su extraordinaria intuición musical.
Pero claro, no todo eran arreglos orquestales. El disco de Sgt. Pepper es considerado por muchos críticos como el mejor álbum de todos los tiempos y una de las razones de este éxito son sin duda las innumerables innovaciones técnicas de grabación que se incorporaron. Hay un catálogo de canciones en los que la producción forma parte de la historia y de las emociones que trasmite. No se puede entender Being for the benefit of Mr. Kite sin el “ambiente” generado por Martin. En Abbey Road hay trabajos de producción verdaderamente magistrales para lo que invito a escuchar, por ejemplo, Here comes the sun fijándonos en cada una de las capas instrumentales que va añadiendo Martin para generar un crescendo ingrávido que alcanza una explosión emocional sublime.
Probablemente tengamos que concluir que George Martin, poseedor de una amplísima formación musical supo ofrecer a los Beatles lo que exactamente ellos estaban buscando para componer partituras que después de 50 años siguen siendo perfectas. Pero la perfección es un concepto relativo. Por eso, quizás, a fin de cuentas, el quinto beatle seamos todos aquellos a los que esas canciones, por alguna razón escondida, nos siguen pareciendo, eso, sencillamente perfectas. Sí, tú también eres el “quinto beatle”.


                                                 George Martin con los Beatles en Abbey Road

11 comentarios:

  1. Con un blog como este los temas salen como las cerezas de un cesto, unos enganchados con otros. Hablando de Here comes the Sun, (por cierto de la producción de George Martin, me encanta -direis que soy simple- "dónde" está colocado cada sonido en el especto esterefónico; escúchese com auriculares para mejor entendimiento. No, no es fácil ni todo el mundo lo hacía en aquella época) A lo que iba, que dicen por ahí que hay un solo de George a la guitarra que al final no se introdujo en la canción. Alguien lo ha escuchado

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  2. Oído cocina.
    Aqui tienes el solo inédito de Here Comes the sun. En el video George Martin, con el hijo de Harrison, Dhani, y el hijo del propio Martin.
    Muy curioso lo que se puede encontrar todavía en esas cintas.
    http://www.youtube.com/watch?v=B1RxdeqxF-U

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  3. Menudo tesoro nos ofreces, César, desconocía por completo ese Here Comes the Sun inédito. Me he zampado con tenedor y cuchillo, el Anthology de los Beatles, tanto en CDs como en DVD, he navegado una y mil veces por las infinitas aguas de internet, he leido practicamente cada libro y artículo referente a ellos y si hay algo que realmente me fascina es el hecho de que aún hoy, en pleno 2012, uno encuentra cosas nuevas tan suculentas como esta...

    Dos apuntes:

    1. Universalmente, y aunque como ya escribí yo me decante por Emerick, Martin es indudablemente el eterno quinto Beatle, por encima del otro favorito de las apuestas el bueno de Billy Preston...cosa que a mediados de los 70, cuando la sombra mediática del productor parecía hacerse demasiado alargada, sentó como una patada en el as de oros al ego de Lennon, quien aseguró que George Martin estaba sobrevaloradísimo, que literalmente no había hecho un carajo, tachandolo de un mero esbirro a cargo del talento Beatle. Casi a la altura de un amplificador de 100 W. Claro que años más tarde, le pidió publicamente disculpas con una dulce sonrisa y un "yo soy así, ya lo sabes...". Muy Lennon...

    2. Volviendo a los CDs del Antholgy, no se si seré el único que piensa esto, pero pese a que las posteriores versiones de los esbozos sonoros que aquí escuchamos mejoran por lo general, hay algunos casos en los que no diría lo mismo. La versión de While My Guitar Gently Weeps (Antholgy 3, tema 16) con su estremecedora desnudez basada únicamente en la voz de Harrison me parece mucho más hermosa que la que aparecería en el White Album, por mucho Eric Clapton de mis amores que toque la guitarra en él.

    La otra gran espina clavada, y esta del tamaño de una ballena, aunque he de decir que me "alegra" saber que no soy el único que se queja, ahí están las declaraciones a posteriori de su propio autor, es ni más ni menos, que la seminal Straberry Fields Forever. Escuchad por favor, el Anthlogy 2, el primer tema del segundo CD...y decidme si no se perdió por el camino, entre un bosque frondoso de arreglos made in Paul y Martin, su espiritualidad inicial. La voz de Lennon pocas veces sonó tan bella, tan limpia, tan pura como aquí, a la altura de A day in the Life o incluso más allá. Son solo dos ejemplos, y se admiten opiniones en contra, pero hay veces, las menos gracias a Dios, que la evolución de una canción no culmina con una clara mejora respecto a la maqueta inicial..., pero por lo general, el olfato del viejo sabueso George Martin, resultaba infalible. Y la historia le ha puesto donde se merece, sin duda alguna...

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  4. Gracias Eneko.
    Tus comentarios son un verdadero acicate para seguir investigando.
    En cuanto a "While my guitar..." la versión de George solo con la guitarra acústica es la prueba del algodón. Cuando una canción es bella, los maquillajes pueden ser prescindibles.

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  5. Elvis Costello ocupa el lugar más destacado en otra categoría: "músicos que podrían haber formado parte de la alineación titular". Harry Nilsson fue otro de ellos.

    Costello empezó a colaborar con McCartney poco después de la muerte de Linda. Parece que se arreglaban tan bien que Paul fantaseó un poco con la idea de cambiar a Lennon por Costello y reflotar los Beatles. No muy seriamente. En todo caso, juntos han compuesto hasta la fecha nada menos que 12 canciones, algunas de ellas tan magníficas como "So Like Candy".

    Recomiendo vivamente este pequeño texto, donde Costello expone lo que significan los Beatles para él. Un auténtico fan: http://www.elviscostello.info/wiki/index.php/Elvis_on..._The_Beatles

    César, creo que hay materia para un post completo, aunque sólo sea siguiendo la pista de los 12 temas McCartney-MacManus.

    Por ciero, para los que preferís las maquetas iniciales, os recomiendo leer "Juliet, Naked", del gran Nick Hornby. Una buena ocasión para reiros de vosotros mismos :-)

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  6. Sin desperdicio primo el texto de Elvis Costello.
    Y tomo nota...

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  7. Qué buen post y comments.
    Para mí, el punto de inflexión en la música de The Beatles fue, es y será Yesterday: ¡un cantante melenudo y un cuarteto de cuerdas!
    Comparto lo escrito sobre el 5° beatle que fuimos, somos y seremos todos nosotros ¡los beatlemaníacos!

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  8. Apoyo, como siempre he apoyado, la moción de George Martin como 5º Beatle. No sólo por si nada desdeñable participación como músico en varias canciones, o por su tarea traduciendo a "lenguaje musical inteligible" los silbidos (en el mejor de los casos) o lo que tuvieran en la cabeza Lennon y McCartney, si no por su inestimable ayuda en la evolución de la banda. Por lo visto y leído, juntar a Martin y a los Beatles, que eran totalmente antitéticos en lo musical, dio un gran resultado. No creo que los de Liverpool se hubieran abierto a tantas sonoridades distintas de no haber sido por la influencia de su productor.

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    1. Hola Raúl. Bienvenido al club.
      Aquí somos grandes admiradores de George Martin pero, como leeras en las etiquetas, no escatimamos el protagonismo a Geoff Emerick, el ingeniero de los Beatles desde Revolver.

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  9. Suscribo totalmente el último párrafo de la entrada de Cesar. Cada vez tengo más claro que el gusto musical se tiene por naturaleza. Los Beatles lo tenían. George Martin, además, tenía la formación musical.
    Un detalle técnico curioso. El solo de piano de "in My Life" lo grabó George Martin a la mitad de velocidad del tema. Al doblar la velocidad para acoplarlo a la de la propia canción, quedó ese sonido a clavicordio. Cualquier teclista os dirá que no es fácil interpretarlo a dos manos a la velocidad real

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    1. Yo, la verdad, no entiendo mucho de competencias a los teclados pero es solo siempre me ha parecido una delicia.

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