martes, 13 de marzo de 2012

George Harrison: el hombre invisible

La metáfora no es mía. Se trata del título de la minuciosa biografía que sobre George Harrison escribieron Javier Tarazona y Ricardo Gil (Editorial Milenio).
Ya dije en otro momento que era de los cuatro beatles el que más me ha interesado en solitario. Sin embargo, el segundo plano, fue su hábitat natural durante la década beatle tras la sombra, inmensa, del duo Lennon-McCartney. Hay una gran eclosión en el disco blanco, con "While my guitar gently weeps" con la indudable influencia de Eric Clapton y, precisamente, a partir del momento en que los Beatles ya no eran un grupo. 
Parece salir reforzada esta hipótesis de la invisibilidad en las detalladísimas memorias del ingeniero de sonido Geoff Emerick ("Here, there and everywhere. My life recording the music of The Beatles") en el que dibuja a un Harrison inseguro con la guitarra, poco creativo y a veces errático. Quizás una valoración demasiado dura pero previsible en un técnico que era conocido como el "hombre de Paul".
Como amante del sonido Harrison, personalmente creo que construyó un estilo reconocible y de gran sensibilidad. George, muy influenciado por la música hawaina, era un maestro de la guitarra slide y nos ha regalado canciones perfectas. Es indudable la capacidad que ha demostrado el Paul McCartney post-beatle para componer canciones, y son muchas las ocasiones en las que exhibe explícitamente y sin pudor esa pericia. Pero no se trata eso. Como dijo en una ocasión George Martin "George Harrison necesita estar inspirado y componer desde un sentimiento".


3 comentarios:

  1. Lo curioso de Harrison, que como bien dices debió pasar casi un calvario en ciertos momentos de su carrera Beatle, lo que explica sobremanera que nunca haya sentido necesidad real alguna de volver a juntar al grupo, y casi como moraleja de un bello cuento, es que el antaño gusano de seda se transformó en una de las más hermosas mariposas que se recuerdan...y fue contra todo pronóstico, eso seguro.

    Claro que como toda transformación, hubo dolor de por medio. Pero el chico, el "hermano pequeño" que tenía que repetir los solos de guitarra una y mil veces en las grabaciones ante la inquisidora mirada de John y Paul, el joven que casi tenía que confesarse cada vez que intentaba colar una canción entre el arsenal sonoro Beatle, acabó dejando un puñado de temas, que no sólo le reivindican como un enorme músico sino que logró que algunas de sus canciones sean igual o superiores a las de los 2 mayores genios que haya existido..logrando la inmortalidad artística.

    Por que la citada While my guitar gently weeps, Here comes the Sun, la mítica Something u otras no tan reconocidas como la bellísima Long, long , long, Savoy Truffle y su excelso riff, la ácida Piggies, I Want to tell you, Within you Whitout you o Taxman, dejan claro que sí, que los cuentos de hadas existen. Obras maestras que nada tienen que envidiar a los más famosos hits de los de Liverpool. Para poder conocer mejor la fascinante personalidad del George, recomiendo echar un vistazo al reciente y conmovedor film de Scorsese sobre la vida de George, lágrimas de Ringo incluidas.Su tormentosa vida amorosa a ratos compartida, literalmente, con su colega Clapton, el advenimiento de Yoko, sus tiranteces con Paul, su irregular carrera en solitario, los problemas de estrés que se derivaron de ella (perdida de voz de por medio) y su triste final en la cama de un hospital. Un documento muy muy interesante...

    Aunque he de decir que discrepo César, pese a un inicio tremendamente prometedor, para nada me parece la carrera en solitario de George la más competente de todas las de los ex Beatles. Pero ya habrá tiempo de debatir esto...que para gustos hay colores.

    ResponderEliminar
  2. Y tanto que para gustos los colores. Con cada beatle-seguidor que hablo tiene un "beatle-en-solitario" preferido. Y es que la evolución de las carreras de los beatles en solitario es un tema interesantísimo de discusión por sí mismo. La referencia más trabajada sobre la cuestión es en mi opinión la que elabora Josu Lapresa en el Rolling Stone nº 126 (abril, 2010). Su análisis es muy exhaustivo y coloca como respectivas obras maestras los siguientes trabajos (buen ejemplo de que todo es discutible). McCartney (1970) del mismo autor, John Lennon/Plastic Ono Band (1970) del mismo autor, All things must Pass (1970) de George Harrison y, bueno, a otra escala Ringo (1973) del mismo autor. ¿Qué podemos concluir de esta propuesta?. Que todos salvo Harrison, titulan su disco con su apellido, (no hace falta ser psicólogo para explicar esto), que todos, salvo Ringo en el 73, hacen su mejor disco en 1970. Es decir, con el cadáver de "The Beatles" aún caliente. Lo que quiero decir es que casi todo parece material elaborado en la época Beatle (en el caso de Harrison, es evidente). Y después del 1970 pocas luces y muchas sombras....

    ResponderEliminar
  3. Harrison v/s L&M: "I need you"..."If I needed someone"..."Think for yourself"... y "Taxman" abre el album Revolver...
    All things must pass.

    ResponderEliminar