jueves, 29 de marzo de 2012

Sugerencias para insomnes (II)

Hace una par de semanas inauguramos una nueva sección periódica llamada "Sugerencias para insomnes".
Hoy presentamos una nueva entrega solo para muy iniciados. Se trata de un enlace en el que se muestra un pormenorizado gráfico titulado "Los Beatles: Autorías y colaboraciones". Está basado en el minucioso libro "Beatlesongs" escrito por William J. Dowlding.

http://www.ritholtz.com/blog/wp-content/uploads/2012/01/Beatles1.gif

En dicho gráfico es apreciable de un simple vistazo la evolución de las contribuciones de cada beatle al grupo y su progresiva disgregación hasta llegar al punto, según cuentan los cronistas de Abbey Road,  en el que casi actuaban  como músicos de estudio para las composiciones de cada individuo. En ese contexto (aparentemente más duro e íncomodo en Let it Be que en sus últimas grabaciones para Abbey Road, en el que ya estaban echando la persiana) nos quedan misterios como Dig it cuyo encanto no está precisamente en su calidad, sino precisamente en todo lo contrario: Se trata de una feliz gamberrada. O "The Ballad of John and Yoko" interpretada íntegramente por John y Paul (¿enemigos irreconciliables?) con éste último al bajo, batería, piano y maracas con muestras evidentes que se lo están pasando en grande. Como decía Goethe, "con el conocimiento se acrecientan las dudas".



3 comentarios:

  1. Fascinante libro que desconocía por completo, y aunque uno nunca sabe hasta qué punto es fiel a la realidad que solo ellos podrían atestiguar, por varias pruebas de "Don Algodón" que he realizado, se me antoja muy muy completo. Un par de curiosidades:

    1- La mayúscula In My Life de Lennon, la bellísima canción con la que se cierra el telón de Rubber Soul, guarda un secreto pocas veces desvelado: la melodía es de Paul. Él la parió. Confesiones desde la tristeza/ira número uno. Cosa que puede comprobarse al escuchar con atención el comienzo con su voz casi guiando de la mano a la de John por un sendero de brillantez sonora. Claro que esto es algo, como tantas otras cosas que le dolieron amargamente a Paul, que jamás confesó Lennon, claro. Aunque también es cierto que una vez más, la unión de ambos genios, el trabajo en equipo, los claro-oscuros emocionales de ambas personalidades, es lo que hace que la obra ascienda hasta los cielos como un cometa. Siempre mejores en equipo que en lo individual...

    2- En la época más convulsa de la historia del grupo, album Let it Be, resulta enormemente curioso que, después de que en anteriores discos (White Album sobretodo), John y Paul, casi grabasen sus canciones por separado, al menos en lo que a cantarlas y crearlas se refiere, volviera a haber una gran cantidad de canciones cantadas a dúo. Con partes de aquí, y partes de allá, como en los viejos buenos tiempos, en el que uno era arcilla y el otro barro. Cosa que no volvió a suceder de manera tan patente nunca más...

    3- Tanto en la ya citada The Ballad of John and Yoko o la encantadora broma You Know My Name (look up the number), la malahostia.com de el dúo dinámico, quedó aparcada en un cajón como nueva prueba una vez más que, pese a las tiranteces, pese a la lucha de egos por el título universal de los pesos pesados, en el momento en el que se metían en un estudio simplemente a grabar, saltaba la chispa, disfrutaban el uno del otro de manera inevitable y las sombras eran aniquiladas por la luz. Una jodida e irrepetible simbiosis musical...

    Lamentablemente, pocas veces más pudimos disfrutar de ella...

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  2. Quizás Emerick tenía alguna razón cuando decía que el problema de convivencia surgía en los momentos que coincidían los cuatro en el estudio. En el caso que faltara uno o dos, con cualquier combinación, todo parecía que volvía a ser como en los viejos tiempos.

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