jueves, 31 de mayo de 2012

Spread the word and you'll be free


Los seguidores de los Beatles jamás nos conformamos con seguir su huella musical simplemente escuchando sus discos o viendo sus películas. Siempre necesitamos saber más escudriñando incansablemente en la innumerable bibliografía que se publica incesantemente sobre los Fab Four. Ensayo, memorias, biografía, novela,… hasta cuentos, son incontables los litros de tinta que ha dado de sí esta banda. Recuerdo con especial emoción la lectura que, en un encuentro sobre la música de los Beatles y su tiempo, nos hizo el escritor bonaerense Andrés Neuman de su cuento titulado “Como maté a John Lennon”. Acompañando su lectura, un guitarrista soberbio cuyo nombre no puedo acordarme le ponía música con una sutil y personal secuencia de melodías beatle. Por pura concatenación nemotécnica, ya que se trata de un registro completamente diferente, recuerdo ahora la entretenida novela de Jordi Sierra i Fabra, “El asesino del Sgt. Pepper’s”. 


Claro que, frente a la ficción, siempre he sido un devorador de la literatura que me relata “lo que ocurrió realmente” en aquella década prodigiosa. En esta línea debo ascender al grado de libros de cabecera la biografía del grupo escrita por Hunter DaviesThe Beatles”,  y como confeso seguidor de Harrison, el volumen ya citado en este blog de Javier Tarazona & Ricardo Gil, “George Harrison: El hombre invisible”. En lo que seguro estamos todos de acuerdo es que no tienen desperdicio las memorias de Geoff Emerick, “El sonido de los Beatles: Memorias de su ingeniero de grabación”. 


En estos brevísimos e incompletos apuntes, destacar finalmente que sin duda harán las delicias de los más mitómanos los recientes volúmenes de Terry Burrows, “Los tesoros de los Beatles”, de Hugh Fielder, “Los Beatles Inédito”, y de Noami Marsh, “Across the Universe”.


domingo, 27 de mayo de 2012

Revolver los Blisters

Con puntualidad española,...es decir, con media hora de retraso sobre el horario previsto arrancó el concierto de los Blisters en la discoteca Miramar de San Sebastián. Desde I want to hold your hand hasta Come together no hay etapa beatle que se resista a esta banda. Buenos instrumentistas, buenas armonías vocales y también estupendas gargantas incluso con la "prueba del algodón" que supone Got to get your into my life que Sergio superó con toda solvencia.




 La banda tributo nos hizo pasar dos horas estupendas repasando un buen puñado de canciones de los Fab Four de todos los tiempos, con unas guitarras siempre buscando el riff más preciso y con una base rítmica de bajo y batería muy sólida y compenetrada. 


Las canciones más recientes, con una producción más sofisticada, no quedaron desnudas gracias al ropaje proporcionado por el Roland de Verónica, el "quinto Blister" que los Beatles hubieran querido tener para seguir haciendo conciertos en directo.

Una velada, en fin, que me dejó un excelente sabor de boca que ya empecé a sospechar cuando horas antes del concierto les entrevisté en su hotel.  
Revolver Los Beatles. Imagino que el nombre de Blisters viene de la frase de Ringo al final de Helter Skelter. ¿Queréis reflejar con ello la pasión con la que tocáis u os llamáis Blisters por otra razón?
Pablo. La verdad es que ponemos mucha pasión. También acabamos con llagas en los dedos. Otra razón es que, fonéticamente, recuerda a Beatles. También pensamos que quedaría muy adecuado como logotipo de la batería de Paco.

RLB. Quién y porqué se decide crear una banda tributo a los Beatles.
 Fede. Pablo y yo nos conocemos hace unos diez años. Nos gustaban los Beatles a los dos. Empezamos a tocar sus canciones y decidimos formar una pequeña banda. En todo este tiempo hemos tenido distintas formaciones.
Sergio. Paco y yo que entramos hace tres años estábamos tocando en otras bandas relacionadas con los Beatles. El tocaba con los Relevos, yo también estaba en los Bitters

RLB. Parecidos a los Beatles o sonar a los Beatles. Una de las cosas que me llamó la atención de vosotros es que no buscabais copiar la imagen. Además con la osadía de incluir a una mujer. Es correcta mi apreciación?.
Pablo. Sí, totalmente correcta. Somos un grupo tributo pero no somos imitadores. No queremos aparentar un parecido físico. Lo que intentamos es que lo que hacemos suene lo más parecido posible a las canciones de los Beatles. Bueno, llevamos uniformes a la hora de actuar similares a los que llevaban ellos, pero no imitamos su forma de hablar. Tenemos a Verónica a los teclados y no hemos puesto a un Billy Preston. Nos da igual mientras toque bien y Verónica toca muy bien.  En realidad lo que más nos importa es pasárnoslo bien.

With The Blisters I
RLB: En esa búsqueda del sonido más parecido a los Beatles, habrá canciones que se quedan fuera al tener unas arreglos orquestales complicados.  
Sergio. La grandiosidad de los Beatles es que incluso en las canciones más sencillas de la primera época estamos constantemente descubriendo arreglos nuevos, pistas de batería, notas de bajo. De forma que realmente no hay reto sencillo a la hora de tocar los Beatles.
Pablo. Pero claro, es cierto que arreglos que impliquen una gran orquesta no podemos hacerlos. Por ejemplo en All you need is love Veronica hace con los teclados la parte orquestal pero lógicamente más sencilla que la original. Y, por supuesto, hay temas que quedan fuera. Ni nos planteamos Tomorrow Never Knows.
Paco. En todo caso hay bandas tributo que siempre llevan algo pre-grabado. Desde luego de nosotros podemos decir que lo que suena es lo que estamos tocando. Claro los Beatles eran muy buenos instrumentistas y mucho mejores cantantes. No es sencillo sonar a los Beatles.

RLB. A propósito de los cantantes. Quién hace la voz de Paul, quien es John..siempre es así, os intercambiáis papeles..
Fede: Generalmente yo hago la voz de Lennon, Pablo de Paul y Sergio de Harrison. Aunque no siempre es así. Nos especializamos más en determinadas canciones que en individuos.
Pablo. Yo además toco la guitarra de Lennon, aunque suelo hacer la voz de Paul. Sergio hace la voz de Harrison, aunque toca el bajo. Los roles ya ves que no los cumplimos a rajatabla.
RLB. Otra de las peculiaridades de la carrera de los Beatles es que evoluciona muy rápido y hay varias etapas. Estáis especializados en alguna concreta?.
Sergio. Esos son gustos personales. Yo soy un fanático de la primera época y me encantaría hacer algún día un concierto solo de esta época, ir a los más primitivo, empezando por la BBC. Nadie conocería nada pero yo disfrutaría tocando.
Fede. Claro, es verdad que la última época, cualquier canción de Abbey Road es más interesante desde un punto de vista instrumental, pero nosotros tratamos de abarcar toda la discografía de los Beatles.

RLB. Hay gente que dice que le gustan, o que no le gustan, los Beatles, pero les sacas de Yesterday, Leti it Be y Yellow Sumbarine y no conocen nada. En vuestros conciertos, tocáis las más conocidas o exploráis canciones que no conoce tanto la gente.
Verónica: Normalmente tratamos de adaptarnos al tipo de público que tenemos. Podemos ofrecer un repertorio de 30 canciones que sabemos que todo el mundo las conoce. Los Beatles llegan a todo el mundo muy a lo bestia. Pero claro, si tocamos ante un grupo de fans, más conocedor, si sacamos temas algo más rebuscados. Pero si vamos, como hoy, a una discoteca solemos tocar lo más “estándar”.
Fede. Nos pueden acabar pidiendo Yellow Submarine, que no queremos tocar, pero…hay que hacerlo.
Verónica. Sí, y Ob-la di,…
Pablo. Cuando tocamos en Liverpool, cualquier cosa que tocáramos, todo el mundo la conocía, pero claro si vamos a una boda, pues tocamos She loves you.

RLB. ¿Tenéis otras ocupaciones?, ¿vivís de la música?.
Pablo. Bueno, Paco que tiene una carrera más dilatada sí ha vivido de la música,
Paco. Bueno, ahora malvivo de la música. Pero, sí, es lo único que hago.
Pablo. Pero los demás tenemos otras ocupaciones diferentes a la música. Bueno yo trabajo en Televisión, que algo tiene que ver.

RLB. ¿De dónde provienen normalmente las contrataciones de la banda?
Sergio. La mayor parte de las contrataciones son por medio de nuestra web. Hemos tocado en Portugal, en Italia, bueno vamos saliendo. Y otra cosa que nos llena de satisfacción es que de un concierto suelen salir más.
Paco. Este es el único grupo en el que he estado, y estoy, que siempre nos vuelven a llamar allí donde tocamos. Parece que no debemos hacerlo mal.
Verónica. Nos ha dicho la persona que nos ha contratado aquí en San Sebastián que han llamado chicos de 15, 16 años preguntando si les dejarían entrar al concierto por ser menores de edad. Es lo que tienen los Beatles, que pasaran 200 años y seguirán gustando.


With The Blisters II


Epílogo: Es que además estos tíos son super majos. Añadiré entre mis fantasías ser eventualmente el "sexto blister" e incorporar mi guitarra acústica, algún coro o siquiera sea la pandereta en alguna de sus salidas on the road.

viernes, 25 de mayo de 2012

I´ve got blisters on my fingers

En el post titulado Versionar a los Beatles: Una misión de alto riesgo, ya anuncié que algún día me referiría a los grupos tributo.
Vaya por delante que no soy un entusiasta de los grupos tributo, sobre todo tratándose de los Beatles. Lógicamente el hábitat natural de estas bandas es el directo, ya que no tendría sentido comprarse un disco de The Bootleg Beatles o de Help, por citar dos de ellos, pudiendo escuchar a los originales. Esto es obvio.
En todo caso, partiendo de la base que yo a los grupos tributo de los Beatles, por militancia, les perdono todo, hay una subespecie que alimenta esa falta de entusiasmo a la que aludía. Se trata de lo que podríamos llamar: los imitadores.
Me refiero a esos grupos en los que cuatro señores, normalmente entrados en años, tratan de embutirse en los famosos trajes de los primeros Fab Four imitando igualmente su corte de pelo característico, sus poses y con éxito incierto, sus timbres de voz. Con esto, he de confesarlo,  no puedo.
Aparte de los anteriormente citados, The Fab Four,  The Beatles Revival, Danger Four, Abbey Road, y un largo etc. responden a este perfil.
The Blisters es otro concepto. Para empezar con el nombre no hay ninguna alusión semántica, solo fonética, a nuestro grupo de cabecera ("I´ve got blisters on my fingers", tengo llagas en mis dedos, es lo que se le oye gritar a Ringo al acabar Helter Skelter). Además, no son cuatro, sino cinco sus componentes, síntoma inequívoco de que no quieren "parecer" los Beatles, sino "sonar" a los Beatles. Por si hubiera alguna duda a este respecto, uno de sus componentes es una mujer. Parece que Verónica, Fede, Paco, Pablo y Sergio van de otra cosa y mañana lo podremos comprobar en la discoteca Miramar del Hotel Barceló de San Sebastián. Seguiremos informando.


domingo, 20 de mayo de 2012

Armonías vocales en los Beatles: Gloria in excelsis

Nos regala el amigo Alorza un documento extremadamente interesante acerca de las raíces armónicas de los Beatles que para,- como dice mi hermano,- guitarristas infames como nosotros, necesitaremos todo el verano para estudiarlo, analizarlo y explotarlo convenientemente.
Pero este documento me  recuerda que lo que más me sedujo de los Beatles cuando los escuché por primera vez fueron sus originales, sorprendentes y bellos arreglos vocales, asunto al que ya nos hemos referido en alguna ocasión (Ver el laberinto del quinto beatle (II))
Los hay con una solidez y fuerza que no dejan de fascinarme. La entrada de Help, por ejemplo, es arrolladora. He visto a grupos tributo intentar emular ese comienzo y nada se parece a lo que hacen los originales.
También encontramos algunos con esa impronta característica Lennon-McCartney con dibujos tan sugerentes como los conseguidos en If I fell o en la ya varias veces mentada en este blog I follow the Sun.
El concurso de los tres, Paul, John y George, nos deja arreglos vocales difícilmente superables, como en el caso de Nowhereman, Because, Sun King, Here There and Everywhere y tantas otras.
A los que os interese este tema de los arreglos vocales, os voy a presentar a un amigo. Es mi profesor de canto virtual y se llama Galeazzo Frudua. Galeazzo es un excelente luthier, músico y un gran especialista en los Beatles. Sus vídeos didácticos sobre la estructura de las armonías vocales de las canciones de los Beatles son impagables.
Sirva como ejemplo el vídeo en el que nos enseña el tutorial de la citada If I fell. A partir de aquí podéis navegar por el resto de sus propuestas. Su colega tampoco tiene desperdicio.


lunes, 14 de mayo de 2012

Qué toca la banda del Sargento Pimienta en dos vueltas y una conclusión

Me provoca PPK con el tema de las actuaciones como instrumentistas de los Fab Four. Dispara este PPK a dar, porque habrá discusión. Es lo que nos gusta en Revolverlosbeatles.
Hay bastante literatura en relación a las habilidades de los Beatles como instrumentistas y, en ocasiones con conclusiones muy contradictorias. Desde virtuosos, a intérpretes mediocres, se puede leer de todo en relación a los Beatles. No somos aquí especialmente integristas, así que trataremos de argumentar una propuesta más o menos equilibrada señalando momentos de especial interés de cada beatle como instrumentista.

Primera vuelta
Empecemos por lo fácil para acabar rápido el primer asalto. Es decir, John Lennon. John no era precisamente un virtuoso de la guitarra, ni del piano, él era un creador. En las memorias de Geoff Emerick ya hemos señalado que se describe constantemente a un Harrison inseguro y errático con la guitarra. Pero no se dice nada de John. Y esto es debido a que sobre él no existía ninguna expectativa como instrumentista, no se le exigía virtuosismo ni eficacia alguna con la guitarra. De él se esperaba la excelencia en el campo de la creatividad. Y desde luego no defraudaba.
Por otra parte, uno de los Fab Four que más críticas injustificadas suele recibir, casi siempre fruto de prejuicios inexpertos, es Ringo Starr. Ringo es frecuentemente descrito como ese músico que “le tocó la lotería” por estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado. Pero Ringo Starr fue un gran batería que ha influido en músicos posteriores. Como ya hemos comentado aquí, Phil Collins se reconoce influenciado por su estilo y en su día declaró que “parece sencillo lo que hace Ringo en A day in the life hasta que lo intentas hacer tu”.
Sobre Paul y George no me voy a extender porque en este blog ya he argumentado en diferentes post  mi posición con respecto a sus aptitudes como instrumentistas. Obviamente, Paul está en otro escalón. Ya saben.

Segunda vuelta
Bien, volvamos a John. En mi opinión el disco que mejor define el rol de John Lennon dentro de la banda es Rubber Soul. Al margen de las voces, en 5 de sus temas solo toca la pandereta (sin comentarios). En otros 7 temas cubre el expediente con una rítmica guitarra acústica, más una rítmica eléctrica en The Word.  Y, en fin, en una de sus obras cumbre, In my life, solo canta; no toca nada. Qué es lo que ocurre?, que compone Norwegian Wood, Nowhereman, Girl  o, la citada In my life. No sé si me explico…así era John Lennon. Puede, si acaso, resultarnos curioso en Let it Be con la Steel guitar de For you Blue o haciendo la guitarra solista de Get Back en el tejado, pero John no está llamado a sorprendernos como instrumentista, sino como creador.
En cuanto a Ringo, ya he comentado que está soberbio en A day in the life  y extraordinariamente preciso en la entrada de Come Together. También me parece que hace un trabajo extraordinario de compenetración con Paul en todo Revolver. Y, en fin, especialmente memorable en Tomorrow never knows y Rain.
He oído hablar maravillas a Gary Moore de los riffs de George Harrison en A hard day’s night, en Help, en Nowhereman y estoy muy, muy de acuerdo. Además, claro está, de su guitarra solista en Something. Hay gente que valora especialmente el punteo de While my guitar...pero, en fin, la audiencia potencial de este blog ya sabe que no es de George, sino de Eric Clapton.
Como decía, Paul está a mi juicio a otro nivel como instrumentista, de forma que el catálogo de momentos de gran eficacia como pianista, bajista, guitarrista, etc. tiende a infinito. Así que citaré clásicos como la guitarra acústica en Blackbird, la guitarra solista de Taxman, el bajo, también “solista”, de tantas y tantas canciones,… me viene ahora a la mente, Old Brown Shoe o I want you (she’s so heavy), de su línea de bajo en Something ya hablamos: sencillamente insuperable. Son deliciosas las entradas con piano de Martha my Dear o Lady Madonna, por citar dos. Y, de hecho, a partir del protagonismo que acaba adquiriendo este instrumento sobre todo desde el Disco Blanco, bien se podría recordar a Paul como el teclista de los Beatles.

Una conclusión
Eso sí, supongo que muchos convendrán conmigo en que el cierre de Abbey Road con el solo de batería de Ringo y el “duelo” de guitarras solistas de Paul, George y John que da paso al piano de The End, permanecerá en nuestra memoria musical como uno de los momentos más emocionantes de su discografía. Lamentablemente fue eso, THE END.


domingo, 13 de mayo de 2012

Linda Eastman y Kodak

Hace ya algunos meses, en el monográfico sobre los Beatles que tiene editado la versión digital del periódico EL MUNDO, al pinchar en la biografía de Paul McCartney, aludía a Linda Eastman como la heredera del imperio Kodak. A pesar de la conexión entre el apellido de Linda y su profesión, no alcanzo a entender cómo semejante leyenda urbana pudieron darla por buena los redactores del reportaje. Así que me puse en contacto con quien lo firmaba para advertirle del flagrante error: Linda Eastman era hija de Lee Eastman, de profesión abogado, que nada tenía que ver con George Eastman, fundador de Eastman Kodak Company. De hecho, una de las tensiones que formaron parte del catálogo de explicaciones sobre la separación de los Beatles está relacionada con que Paul quería al padre de Linda como representante de los asuntos de la banda, elección  a la que el resto se negó, optando por Allan Klein... Ya tuvieron tiempo de arrepentirse.
El caso es que, al día siguiente, el periódico corrigió el error después de agradecer mi advertencia.
A Linda McCartney, mejor fotógrafa que teclista, le detectaron un cáncer de mama que acabó con su vida el 17 de abril de 1998, hace 14 años....cómo pasa el tiempo.
En su memoria se ha publicado el álbum Let us in Nashville compuesto por canciones muy memorables de Paul versionadas por diferentes artistas. Los beneficios están siendo destinados a apoyar la fundación  LET US IN creada en honor de Linda para la lucha contra el cáncer.


viernes, 11 de mayo de 2012

Los Beatles y el número 6.000

La letra de Any Time at All de puño y letra de John Lennon se vendió por 6.000 libras esterlinas durante una subasta celebrada en Sotheby's en Londres un 8 de abril de 1988.

La policía de Nueva York calculo en 6.000 personas las que asistieron al famoso festival de Woodstock en agosto de 1969. Lamentablemente no pudieron ver a los Beatles en directo aunque fueron invitados. La razón de su ausencia fue, entre otras como que estaban a punto de separarse, que John Lennon puso como condición que también actuaran la Yoko Ono's Plastic Band a lo que la organización no accedió.

El año pasado fue inaugurado un museo en Liverpool, entre sus 6.000 piezas exhiben con orgullo el escenario en el que Paul McCartney y John Lennon se conocieron cuando este, con solo 16 años, acababa de actuar en una fiesta parroquial con sus Quarrymen.

Y, como no podía ser de otra forma, según Mark Lewisohn, uno de los grandes historiadores de los Beatles, entre 1960 y 1963, nuestros ínclitos Fab Four aumentaron su caché en un 6.000 %.

El 11 de mayo, a eso de las 12:00 del mediodía hora española, este blog ha sobrepasado las 6.000 entradas en sus todavía incipientes dos meses de historia. Solo puedo daros 6.000 gracias.

Graffiti by César San Juan

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cara y cruz de All things must pass

Como ya sabéis los seguidores de este blog, siempre hemos colocado a All things must pass (el álbum) como una de las obras maestras de un beatle en solitario.
Claro, a nadie se nos escapa que semejante arsenal de temas fue el fruto de haber ido recopilando canciones durante su época como tercer beatle. Temas que entonces no vieron la luz ante la aplastante primacía del binomio Lennon-McCartney
Por ejemplo, sin ir más lejos, el tema que da título al álbum se remonta a las sesiones de grabación del Disco Blanco (1968). Hago referencia a este dato porque no deja de ser curioso que la canción fuera rechazada entonces, pero muchos años más tarde (2002), en el concierto tributo a Harrison en el Royal Albert Hall de Londres, fuera uno de los temas elegidos por Paul McCartney para homenajear a su compañero de banda. Es dificil de entender, en fin, cómo entró la ocurrencia experimental Revolution 9 en el Disco Blanco y se descartó All things must pass.
Bien, en todo caso lo que quería es dar solo una razón, hay más, para clasificar a All things must pass como un álbum de culto. Y esa razón es Beware of Darkness. A mi modo de ver, el tema cumbre de Harrison en solitario. Una maravilla de la sutileza armónica.

En el álbum, como es sabido, nos encontramos a muchos viejos conocidos, además de Ringo Starr: Klaus Voormann, Eric Clapton, Billy Preston, Alan White, etc...en fin, una superbanda.

Dicho todo esto, hay una cosa que a mi juicio es insoportable en este álbum. Me refiero al sonido. Me da la sensación todo el rato que están en un cuarto de baño grabando con un magnetófono. Hay que decir que la producción del ínclito Phil Spector tampoco puede decirse que contribuye muy positivamente en mi valoración final. 
Y esto tampoco puedo entenderlo. El ingeniero de sonido es Ken Scott, empezó como ayudante de George Martín y participó como ingeniero en algunos temas del Disco Blanco y Magical Mistery Tour. También ha producido discos a David Bowie, como es el caso de Ziggy Sturdust, a cuyo sonido no tenemos nada que objetar, más bien al contrario.
No se qué ocurre con el sonido de este disco...se admiten hipótesis.


martes, 8 de mayo de 2012

Momentazos Mad Men


Un nuevo amigo de "revolverlosbeatles", Fernando, nos regala un momentazo de su serie de culto "Mad Men" ambientada en un grupo de creativos publicitarios de los años 60. Captura Fernando esta secuencia gloriosa en su tumblr (clic en las imágenes para ampliarlas)


El tema que se calza a bocajarro el protagonista es la rompedora Tomorrow never Knows. Me cuenta Fernando que el gabinete creativo del protagonista discutía con una empresa que quería utilizar "algo parecido a la canción A Hard Day's Night" para su spot publicitario, cuando un miembro del equipo comentó: "Es imposible conseguir a los Beatles... pero hay un millón de grupos que suenan como ellos". Fernando aprecia un irónico guiño por parte de los guionistas cuando al final del episodio, la mujer del protagonista le regala precisamente el recién estrenado Revolver y le aconseja escuchar Tomorrow Never Knows. Realmente sabemos que no había muchos grupos en 1966 que sonaran como los Beatles en Revolver, y mucho menos como suena, precisamente, Tomorrow never Knows.


Momento en que la  mujer regala al protagonista de Mad Men el "ultimo" disco de The Beatles

domingo, 6 de mayo de 2012

Lennon/McCartney: El lío de las firmas

Antes incluso de ser The Beatles, John Lennon y Paul McCartney acordaron firmar todas sus canciones como Lennon-McCartney independientemente de si el resultado final fuera fruto del trabajo de ambos o solo de uno de los dos. Todo empezó como un sueño al tratar de emular la famosa pareja formada por el letrista Jerry Leiber y el compositor Mike Stoller que inventaron en los 50' algunos de los himnos más memorables de la incipiente música rock. Precisamente uno de los primeros éxitos Leiber/Stoller fue Kansas City que los Fab Four versionan en Beatles For Sale en un medley junto al tema Hey, Hey, Hey de Little Richard. También son autores del extraordinario Stand by me, uno de los temas favoritos de John Lennon.
Cuando todo acabó, John y Paul echaron la vista atrás y, como en muchos divorcios,  parece que no llegaron a un acuerdo sobre la autoría de algunos temas como In my life, Eleanor Rigby o Ticket to Ride. En fin, personalmente es un asunto que a mi, a estas alturas, me trae completamente sin cuidado, pero para más información sobre la contribución de cada beatle en su lista de temas clickar AQUI.
Claro que para los interesados trajo aún más cola. Cuando Paul McCartney publicó el álbum de su gira Wings Over America en 1976, las cinco canciones de la época beatle que se incluían en el disco venían firmadas como McCartney-Lennon. Quizás yo sea tachado de algo, no se de qué, pero de algo, si digo que fue muy previsible desde un punto de vista de "género" el hecho de que Yoko Ono protestara enérgicamente sobre el particular mientras que a John Lennon no se le oyó ninguna objeción.
Una nueva disputa entre Paul y Yoko volvió a surgir en 1990 cuando Paul reclamó que Yesterday fuera acreditada como McCartney/Lennon, algo a lo que la japonesa se negó. 
Recientemente Paul ha manifestado que este asunto ya no le causa ningún problema. Probablemente cayó en la cuenta de que la mayor parte del planeta sabe perfectamente quién es el único autor de esta canción.

Quizás la última foto de John y Paul juntos, tomada en 1974 por May Pang

sábado, 5 de mayo de 2012

Beatles vs. Rolling Stones

En un reciente artículo de Andy Robinson, enviado especial de La Vanguardia en Liverpool, declara que el estereotipo mundialmente extendido, aunque en Liverpool no se lo cree nadie, de "Beatles buenos chicos" - "Roling Stones malos chicos" no es sino el producto de sendas estrategias de marketing de sus respectivos road managers. La verdad es que la bondad y la maldad como virtudes éticas dicotómicas y contrapuestas es un brochazo demasiado gordo como para definir a nadie. Sería mejor hablar de la música que hicieron y, sobre esta cuestión, me vale como paradigma las declaraciones del propio Richards calificando de "montón de mierda" su propio álbum "Satanic Majesties", una pésima imitación del estratosférico Sgt. Peppers

En todo caso, el problema de esa estrategia de mercadotecnia, según Robinson, era que los Beatles no acabaron de adaptarse al estereotipo que Epstein había diseñado encaminado a que la banda fuera del gusto hasta de las abuelas de la casa. A este desajuste sin duda contribuía el LSD: "Lennon componía canciones que llevaban a los Fab Four a lugares oscuros que los Stones jamás alcanzarían". Let me take you down, cause I'm going to Strawberry Fields, nothing is real and nothing to get hung about...

Concluye Robinson su artículo diciendo, y yo no podría estar más de acuerdo, que en comparación con temas como For the Benefit of Mr. Kite, los Stones parecían un grupo del montón con un rock cada vez más previsible.

En fin, no se me reprochará ambigüedad con respecto a mi posicionamiento.

Album de versiones de ambos grupos por otros artistas

miércoles, 2 de mayo de 2012

LET IT BE?

Hace algunos días publiqué un post dedicado a uno de mis discos favoritos de los Beatles, Beatles For Sale. Reconocía entonces que suele ser considerado por algunos críticos, entre los que se encuentran seguidores de este blog, como una obra menor dentro de la intensa discografía de los Fab Four. En todo caso expuse las razones de mi posicionamiento.
Hay otro disco del que también hemos hablado que, no en pocos foros, es considerado "el peor disco de los Beatles". El titular de un artículo de la edición española de Rolling Stone de diciembre de 2010 rezaba, "Let it Be: La oveja negra de una discografía insuperable".
Las razones son de todos conocidas y, además de la post-producción fallida de Phil Spector (siempre nos quedará Let it Be, ..Naked) en la Wikipedia, las resumen así: "Las sesiones de lo que iba a ser el nuevo disco de The Beatles, titulado provisionalmente Get Back, empezaron el 2 de enero de 1969 en los estudios cinematográficos de Twickenham de Londres, siendo el director Michael Lindsay-Hogg el encargado del rodaje del documental. Sin embargo, bien pronto se vio que la dinámica no ayudaba a la estabilidad del grupo. Por un lado, las condiciones no eran las más adecuadas para The Beatles, acostrumbrados como estaban a trabajar en los estudios de EMI a sus anchas y durante largas sesiones nocturnas que se extendían a menudo hasta la madrugada: los estudios de Twickenham eran muy fríos y tenían mala acústica, y al tener que contar con el equipo de grabación del documental, tenían que ensayar durante la mañana y la primera parte de la tarde. Además, los ánimos del grupo estaban cada vez más tensos: de los cuatro, sólo Paul McCartney mostraba interés por sacar el grupo hacia delante y ofrecer un producto de calidad; John Lennon pasaba por una etapa de adicción a las drogas que redujeron al mínimo su interés por la música de la banda, mientras que George Harrison, consciente de su valía como músico y compositor, se consideraba menospreciado por sus compañeros". Nada que añadir al comentario...

Bueno sí. Claro que hay que añadir algo. Solo un matiz, y es que en la edición del 2003, la revista citada anteriormente colocó a Let it Be en el puesto 86 de su lista de los 500 mejores discos de todos los tiempos.
Como convenimos cuando me referí a Beatles For Sale, cualquier grupo que hubiera inventado Across the Universe, Let it Be, The Long and winding road o los insuperables rocks I've got a feeling con su fusión Lennon-McCartney (como en los viejos tiempos) o Get Back, a ritmo de tren, en el que Paul se inventa un nuevo recurso vocal cuando ya pensábamos que entre la naturalidad de Eleanor Rigby, el desgarro de Oh Darling , o el agudo imposible de Got to get you into my life, sus cuerdas vocales ya no podían sorprendernos más,..si otro grupo nos hubiera regalado esto, decía, también hubiera alcanzado la gloría.


Los cuatro beatles durante las sesiones de Let it Be cada uno cansado del resto




martes, 1 de mayo de 2012

McCartney - MacManus

Me comenta mi primo de "beatles covers" que la colaboración entre Paul McCartney y Elvis Costello bien merece un post. Dicho y hecho.
Y es que desde el binomio Lennon-McCartney, pocas colaboraciones habían sido tan fructíferas como la de McCartney-MacManus. No tanto en cuanto a cantidad de canciones (que aunque mi primo dice que son 12 temas, en realidad contabilizo alguno más), sino, sobre todo, por su calidad.
El intercambio empieza con dos álbumes del 89. Por un lado el de Paul, Flowers in the Dirt, en el que Costello es coautor de 5 temas que, como es habitual, firma con su verdadero nombre Declan MacManus: You want her too, Don't be careless love, That day is done, Back on my feet y la exitosa My brave face. La química creativa entre ambos es evidente, Paul es coautor de un par de temas en el trabajo de Costello titulado Spike: Verónica, dedicada a la abuela de este con alzheimer, y Pads, Paws and Claws. También Paul es coautor en el album de Costello, Mighty like a rose (1991): Playboy to a man y So like Candy.
Vuelven a verse las caras en el Off the ground (1993) de Paul con The lovers that never were y Mistress and Maid.
En 1996 Costello publica el álbum All this useless beauty en el que McCartney es coautor de Shallow Grave.
Por si esto fuera poco, aún tenemos dos temas más en el recopilatorio que lleva el explícito título The McCartney/MacManus Collaboration: 25 fingers y Tommy's coming home.

Podríamos hablar también de colaboraciones indirectas, ya que Elvis Costello está casado con Diana Krall, artífice del éxito del último trabajo de Paul, Kisses on the bottom y claro, mientras tanto, alguien tenía que ocuparse de los gemelos que Elvis y Diana tuvieron en 2006.


Paul McCartney & Elvis Costello