domingo, 30 de septiembre de 2012

Abbey Road: La paradoja perfecta


El Sgt.Pepper es señalado por muchas listas como el mejor álbum Pop de todos los tiempos. Como dijo el filósofo “Indiscutiblemente, creo que es bastante maravilloso”. En todo caso, aquí hemos confesado que nos hubiera resultado perfecto si, en lugar de Within you without you y Good Moorning Good Moorning, hubieran entrado las descartadas para los sencillos doble cara A, Penny Lane y la descomunal Strawberry Fields.

También he reconocido que “dentro” del Disco Blanco se esconde el mejor disco de los Beatles y, por tanto, de la historia del Rock. Pero, claro, junto con las diversas combinaciones de entre las 30 canciones que lo componen, y que darían como resultado al menos un LP inigualable, cohabitan experimentos infumables como Number 9.

Ni tan siquiera mi aclamado Revolver es perfecto. Es para mí el mejor porque se incorpora Geoff Emerick, a la mesa de sonido y todo cambia. Revolver es el punto de inflexión y el nacimiento de lo que reconocemos a partir de ese momento como “sonido beatle”.

Abbey Road es, sin embargo, el disco paradójicamente perfecto. Perfecto en el paradójico gesto del antaño inseguro George, con el All Things Must Pass ya en su cabeza, y sin embargo, “regalando” Something y Here Comes the Sun, una para cada cara del vinilo. Perfecto en la paradoja de un disco con la cara 2 flagrantemente inacabada, que Paul convierte en el medley más sorprendente de la historia del Rock. Ascendente hasta el sublime Golden Slumbers y que cierra la trepidante THE END antes de dar el portazo con Her Majesty.

Quizás fue la nueva mesa de 8 pistas, quizás fue que, con la persiana del grupo bajada ya no discutían tanto como en Let it Be; quizás porque empezaron con un Lennon aplacado por el accidente de coche que tuvo en Escocia; quizás porque Yoko quedó neutralizada por Linda, ahora también en la sala de grabación (a pesar de que aquella se trajo una cama de Harrods a los estudios). Quién sabe…el resultado es en todo caso un álbum perfecto con la paradoja de ser el último trabajo grabado por los Beatles cuando ya no eran los Beatles.


Contraportada de Abbey Road




domingo, 23 de septiembre de 2012

Solo para coleccionistas


Todos tenemos un pasado. Y el de Ringo pasa por formar parte de uno de los grupos locales más conocidos en el  Liverpool de finales de los 50 e inicios de los 60. Hablamos, claro está, de Rory Storm and the Hurricanes. El caso es que recientemente, la hermana de Rory hizo limpieza en el trastero que, por el tiempo transcurrido ya le hacía falta, descubriendo entre los montones de esas cosas que no sabes porqué vas acumulando, algunas grabaciones con las canciones de la banda. Ya están en manos de la BBC que ha anunciado que se trata de sencillos con los que, como era previsible, se formará el primer y único álbum del grupo, que será lanzado inminentemente. Imaginamos que  aprovechará la circunstancia que esta próxima semana se cumplen 40 años de la muerte de Rory. Él y su madre fueron encontrados muertos en su domicilio el 28 de septiembre de 1972. Ahora es noticia, aunque nadie reparó en él cuando trabajó de disc jockey en Benidorm tras la separación de la banda.
En todo caso, esta rareza solo para coleccionistas bien podría completarse con el CD Songs We Remember. Se trata de un álbum de los legendarios The Quarrymen, la banda con el ADN de los Beatles fundada por Lennon. El álbum fue grabado en los Parr Street Studios de Liverpool y  lanzado el 29 de agosto del 2004 en la Convención de los Beatles de la misma ciudad. El disco está lleno de covers de canciones que formaban parte del repertorio habitual de los primeros Quarrymen. También incluye una versión re-grabada de “In Spite of All the Danger”, la canción grabada cuando la banda estaba formada por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, el pianista John Lowe y el batería Colin Hanton. También se incluyen canciones que fueron versionadas o escritas por los Beatles.
Rory Storm & The Hurricanes con Ringo en la batería


jueves, 20 de septiembre de 2012

Lonely Guitars Club Band


Con sana envidia, en este blog hemos citado en algunos post a animosas bandas locales dedicadas a revisar a los Fab Four. Aquellos que no estamos arropados por una banda de rock para tributar a los Beatles, estamos obligados a recurrir a la única ayuda de nuestra guitarra para dar volumen a sus inmortales canciones. Es lo que hay. Es lo que somos muchos de los que vistamos estos lares: la Lonely Guitars Club Band

Bueno, es lo que había. Porque ahora contamos con algunas ayudas ortopédicas en las que apoyarnos para aproximarnos un poco más al todavía interestelar original. El juguete más reciente es la aplicación para ipad The Beatles: The Little Black Songbook. En dicha aplicación podemos encontrar el catálogo del cancionero beatle en el que se detallan los acordes de cada tema. En apenas 30 canciones de todo el repertorio se incluyen además, y aquí viene lo bueno, la grabación de varias pistas, que pueden dar cobertura a tu guitarra y voz. La experiencia es muy divertida si consigues pasar por alto un par de déficits: por un lado, que no se incluye ninguna de las canciones de George Harrison y, por otra parte, las grabaciones de las pistas son dignas, pero en ningún caso las originales, lo que me lleva a revalorizar a los Beatles como instrumentistas (ver post sobre el tema pinchando AQUÍ). El resultado final, entretenido en todo caso, tiene un inevitable cierto aire a karaoke. Y esto sí es defintivamente lo que hay.

Por eso, para resarcirse un poco más de los dos déficits citados lo mejor es ir a you tube para, entre otras deconstrucciones, acompañar a George Harrison con las pistas originales de piano y guitarra solista,  en “Deconstructing while my guitar gently weeps”.



The Little Black Song Book

jueves, 13 de septiembre de 2012

Old Brown Shoe; pero…¿se puede hacer mejor rock & roll?


La historia del Rock and Roll tiene en torno a los “zapatos” dos momentos memorables. Nos referimos al Blue Suede Shoes (1955) de Carl Perkins, en los albores de este género, y Old Brown Shoe (1969) de George Harrison. Esa entrada de Paul con el bajo y piano no puedo evitar ponerla varias veces antes de “calzarme” el resto del corte porque es un auténtico tren de mercancías. En el estribillo, Paul vuelve a estar rotundo de nuevo con el bajo. Otro éxito de George escondido como cara B de la sin duda menor The Ballad of John and Yoko.
Un tema potente que Clapton rescata para el Concert for George en una magnífica versión a cargo del gran Gary Brooker.

El caso es que los de itunes han diseñado una nueva combinación de canciones de los Beatles (cualquier combinación es buena para inventarse un recopilatorio) bajo el título de Tomorrow Never Knows y cuyo denominador común parece ser la contundencia de los temas que lo conforman. En este paquete se incluyen algunas de las canciones más impactantes de los Beatles como nuestras adoradas I've Got a Feeling (la versión del Let it Be naked), Savoy Truffle o Hey Bulldog.

Pero ni rastro de Old Brown Shoe. George dice al principio del tema que “lo acertado es solo la mitad de lo malo” pero en los Beatles, lo malo es algo más del doble que lo soberbio.



sábado, 8 de septiembre de 2012

In an Octopus´s Garden with you


Cuando en medio de la calle sucede un acontecimiento extraordinario, es muy fácil distinguir al psicólogo entre el grupo de curiosos que se va arremolinando. Es el único que mira la reacción de la gente en lugar de mirar el suceso que provoca la aglomeración.  Así me encontraba yo parapetado tras unos bafles observando a las personas que iban apiñándose seducidos por lo que en medio de la calle estaba ocurriendo. Lo más llamativo era la inusual “sociodiversidad” congregada en tan diminuto hábitat: niños, niñas, adolescentes, adultos, ancianos, ancianas, punkies, hippies, pijos. Españoles y extranjeros. Blancos y negros. Ricos y pobres. Probablemente izquierda y derecha.

Todos entusiasmados escuchando a un grupo que tocaba canciones de los Beatles. Después de mi breve diagnóstico sociológico salí de mi escondrijo y me uní a una entusiasta multitud para  escuchar a una estupenda banda tributo: OCTOPUS´S GARDEN. A mi lado había unos adolescentes tarareando todas las canciones: ….teniendo en cuenta que cuando nacieron, los Beatles llevaban ya varios años separados, el momento me pareció tremendamente extraordinario. El relevo generacional está garantizado.

Detrás de OCTOPUS´S GARDEN (http://octopus-sgarden.blogspot.com.es/)  nos encontramos a Charlie, Miguel Angel, Julio y Héctor que además de pasárselo en grande tocando temas de los Beatles, son el alma de la interesante propuesta del grupo IZENIK EZ (http://www.myspace.com/528037997). Y como las inquietudes de Julio tienden a infinito, también se inventa el grupo de aires folk HARIOTS (http://www.myspace.com/hariots/music), un placer para los sentidos. 

Lo último que se de ellos es que se iban a Liverpool a okupar el escenario del Cavern para tocar como espontáneos Here comes the sun y lo que diera tiempo antes de que les sacara la Policía.
Paul arreglando la americana al autor de Octopus´s Garden



sábado, 1 de septiembre de 2012

La canción del verano

Como decíamos ayer... si logramos abstraernos de la prima de riesgo, la noticia ligera del verano ha sido sin duda el estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la evolución de la complejidad de la música popular. La conclusión más llamativa parece ser que las canciones compuestas en las décadas más recientes, incluyendo los fabulosos sesenta, tienden a parecerse más entre ellas que las antiguas. El trabajo, que ha analizado 464.411 canciones, ha sido publicado en el último número de la revista Scientific Reports, artículo que ya he solicitado, toda vez que en ningún medio de comunicación veo explicado convenientemente el método utilizado.  

En todo caso, según los parámetros que se hayan considerado, las transiciones entre los grupos de notas han disminuido de forma continua durante los últimos 55 años. Uno de los autores del trabajo, Joan Serrà, explica: “Estos parámetros musicales en las canciones son como las palabras de un texto y hemos observado que cada vez hay menos palabras diferentes,/…/, Dada una nota musical, es relativamente más fácil predecir cuál será la siguiente en una canción actual”.

El trabajo plantea colateralmente otra conclusión, para mi aún más importante y es que las composiciones musicales más recientes también presentan una menor diversidad de timbres y tienden a interpretarse con los mismos instrumentos. Esta debe ser la razón fundamental por la que ahora toda la música que escucho me suena exactamente igual teniendo infinitamente más recursos. Y es que esta renuncia a la experimentación sonora es en mi opinión el parámetro más importante que distingue los años 60 y 70 de los 90 y la actual década. En todo caso, en lo que concierne a mis gustos personales, la mejor música que puedo escuchar desde Elvis hasta nuestros días, es la que se hace con guitarra, bajo, batería y piano. Creo que la buena música, sea lo que fuere según el CSIC, no necesita más.

En esta misma línea, Javier Sampedro nos brinda un interesante descubrimiento en un artículo publicado en EL PAÍS el pasado 4 de agosto, y que de alguna forma relativiza la importancia de la primera conclusión a la que aludía. Y es que, It´s only love (HELP) y Being for the benefit of Mr. Kite (Sgt. Pepper) son esencialmente, la misma canción. Conclusión: el problema no es la previsibilidad. Efectivamente, como subraya Sampedro, todo el blues y la mayor parte del rock, desde el Sweet Home Chicago de Robert Johnson hasta la plaza del pueblo de Tequila pasando por el Lazy de Deep Purple y la totalidad de la discografía de B. B King se basan obsesivamente en la misma secuencia de 12 compases repetida una y otra vez hasta el paroxismo.

En fin, ¿por qué siendo It´s only love y Being for the benefit of Mr. Kyte la misma canción, son tan diferentes?. No creo que esto lo veamos resuelto en el Scientific Reports.