sábado, 1 de septiembre de 2012

La canción del verano

Como decíamos ayer... si logramos abstraernos de la prima de riesgo, la noticia ligera del verano ha sido sin duda el estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la evolución de la complejidad de la música popular. La conclusión más llamativa parece ser que las canciones compuestas en las décadas más recientes, incluyendo los fabulosos sesenta, tienden a parecerse más entre ellas que las antiguas. El trabajo, que ha analizado 464.411 canciones, ha sido publicado en el último número de la revista Scientific Reports, artículo que ya he solicitado, toda vez que en ningún medio de comunicación veo explicado convenientemente el método utilizado.  

En todo caso, según los parámetros que se hayan considerado, las transiciones entre los grupos de notas han disminuido de forma continua durante los últimos 55 años. Uno de los autores del trabajo, Joan Serrà, explica: “Estos parámetros musicales en las canciones son como las palabras de un texto y hemos observado que cada vez hay menos palabras diferentes,/…/, Dada una nota musical, es relativamente más fácil predecir cuál será la siguiente en una canción actual”.

El trabajo plantea colateralmente otra conclusión, para mi aún más importante y es que las composiciones musicales más recientes también presentan una menor diversidad de timbres y tienden a interpretarse con los mismos instrumentos. Esta debe ser la razón fundamental por la que ahora toda la música que escucho me suena exactamente igual teniendo infinitamente más recursos. Y es que esta renuncia a la experimentación sonora es en mi opinión el parámetro más importante que distingue los años 60 y 70 de los 90 y la actual década. En todo caso, en lo que concierne a mis gustos personales, la mejor música que puedo escuchar desde Elvis hasta nuestros días, es la que se hace con guitarra, bajo, batería y piano. Creo que la buena música, sea lo que fuere según el CSIC, no necesita más.

En esta misma línea, Javier Sampedro nos brinda un interesante descubrimiento en un artículo publicado en EL PAÍS el pasado 4 de agosto, y que de alguna forma relativiza la importancia de la primera conclusión a la que aludía. Y es que, It´s only love (HELP) y Being for the benefit of Mr. Kite (Sgt. Pepper) son esencialmente, la misma canción. Conclusión: el problema no es la previsibilidad. Efectivamente, como subraya Sampedro, todo el blues y la mayor parte del rock, desde el Sweet Home Chicago de Robert Johnson hasta la plaza del pueblo de Tequila pasando por el Lazy de Deep Purple y la totalidad de la discografía de B. B King se basan obsesivamente en la misma secuencia de 12 compases repetida una y otra vez hasta el paroxismo.

En fin, ¿por qué siendo It´s only love y Being for the benefit of Mr. Kyte la misma canción, son tan diferentes?. No creo que esto lo veamos resuelto en el Scientific Reports.





9 comentarios:

  1. Ya tenía mono...
    En este tema creo que hay poco que comentar. Todos los que "viajamos" por este blog tenemos muy claro que, en cuestiones de experimentación y de innovación, los chicos de Liverpool fueron varios cuerpos por delante de sus contemporáneos y no digamos la ventaja que les sacan a los de ahora, donde la globalización ha hecho verdaderos estragos. Los 40 principales, Operación Triunfo, MTV, etc, no son más que máquinas de "estrellas" (como les gusta llamarse a ellos), porque máquinas de artistas no existen y esa es su pena.

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  2. Hola de nuevo.
    Pues así es, pero a lo que me refiero es a la "filosofía" del estudio del CSIC. A lo que apunta es a una supuesta progresiva simplificación de las partituras de las canciones. Pero creo que no es esta la cuestión fundamental. Por ejemplo, Eleanor Rigby es una melodía con dos acordes, más simplicidad imposible, pero...¿es realmente simple esta canción?. Hay algo más, algo que ese ordenador que proceso casi medio millón de canciones no consideró.

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  3. Habrá que ver la metodología y conclusiones del estudio, pero me da la sensación de que estos tíos han descubierto el Mediterráneo, a saber: a) que en la música existe la Armonía y unos paradigmas estables (desde la Edad Media, nada más) lo que no quita que pueda haber musica inspirada tanto dentro como fuera de ellos; y b)que hoy en día se hace mucha música Kleenex. Pues claro: se hace muchísima música, probablemente más que nunca: la que da al oyente simple melodías simples y previsibles y otra mucha con talento que en algunos casos puede ser sencilla (dos acordes) pero no simple.

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  4. Lo que molaría es una comparativa entre la música de The Beatles, con sus constantes sorpresas armónicas y la del resto de la música actual. Sospecho que son una excepción a la regla de la monotonía.

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  5. Hola, creo que todo se resume en lo siguiente: cuando los grupos, cantantes y compositores actuales logren sorprender como hacían los Beatles u otros músicos de los sesenta, cuando consigan hacer lo difícil sencillo y que todo siga pareciendo diferente hablaremos. Simplificar la música a parámetros casi matemáticos es eliminar el aspecto artístico de la misma. O al menos así lo creo. Un saludo.

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  6. Opino 2 cosas
    En todas las épocas artísticas las mejores obras aparecen siempre al principio. Las siguientes suelen ser copias o vueltas de tuerca de las primeras
    La música pop tiene unas complejidades armónicas limitadas . Quizá recordéis la época del rock sinfónico . Aquello no era música popular y hace tiempo desapareció. El punk se lo llevo por delante. En mi opinión, la música pop esta gastada. Ha dado de si todo lo que podía. Intentar estrujarla armónicamente implica dejar de ser pop para convertirse en otra cosa

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    1. Estoy de acuerdo. Siempre digo que, en lo que concierne al pop, ya se hizo todo en los 60 y 70. Todo lo posterior son, como dices, variaciones sobre el mismo tema. No me parece mal en si mismo. Hay variaciones que pueden ser interesantes o bodrios. Por eso, antes que gastada, diría que la fórmula está agotada.
      Un saludo Mikel.

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    2. Desde un punto de vista musical, si. Creo que los hispanohablantes tenemos un futuro que explorar que son las letras. Cuando traduce letras, incluso de los beatles, te das cuenta que son bastante intrascendentes (algunas sospecha que son solo juegos de palabras...) Y hay grupos como Pereza, por ejemplo, que creo que saben sacar partido a sus letras y tienen mucha influencia Beatle (http://getbeatmadrid.wordpress.com/2012/10/15/pereza-y-beatles/). Hacer rock en castellano no es fácil. Dicen que el idioma del rock es el Inglés. Miguel Rios creo que ha sido de los mejores

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