jueves, 25 de octubre de 2012

Two of Us: Esa bonita canción sin pretensiones


 I dig a pigmy by Charles Hawtrey and the Deaf Aids. Phase one in which Doris gets her oats”…un golpe en la caja de la guitarra acústica Martin D-28 y comienza, con un arpegio en Sol, Two of us, esa bonita canción sin pretensiones. Me encanta este primer corte de Let it Be.

No hay que ser un genio para saber porqué se titulaba originalmente "On Our Way Home" este tema que Paul afirmaba estaba dedicado a su esposa Linda Eastman, aunque siempre creímos que hablaba de John Lennon.

Una de las primeras tomas de la canción estaba más próxima al rock, tal y como podemos comprobar en la película Let It Be. Sin embargo, este perfil no acababa de convencer a Paul, por lo que terminaron optando por las guitarras acústicas acompañadas por una línea de bajo que en realidad proviene de la guitarra Fender Telecaster de Harrison.

Pero siendo, como decía, una canción sin pretensiones, alberga una sorpresa armónica, a las que nos tiene bien acostumbrados Paul McCartney. Tras un estribillo en Sol que podríamos considerar casi previsible, y fuera de toda lógica, rompe la melodía con un puente en Sí bemol (...You and I have memories) dando a la canción su peculiar impronta. Partiendo de la sencillez, acaba siendo modestamente genial.

Aprovechando el título de la canción, y solo para los muy beatlemaníacos, el mismo director de Let it Be, Michael Lidsay-Hogg, dirigió una película sobre uno de los encuentros entre Paul y John en casa de este en Nueva York, en el legendario edificio Dakota. El juego propuesto consiste hoy en calibrar la verosimilitud de los diálogos de la historia teniendo en cuenta que realmente dichos encuentros se produjeron hasta que un día John le espetó a Paul que dejara de presentarse en su casa sin llamar. Una costumbre, por otra parte, muy propia de Paul McCartney tal y como nos recuerda su biógrafo Peter Ames Carlin.



jueves, 18 de octubre de 2012

Chuck Berry, el inmortal


En una de las últimas entrevistas que concedió John Lennon, hizo un comentario, casi previsible viniendo de él, pero que en todo caso, no puede dejar de sorprenderme: "...Si tuviera ahora una guitarra y estuviéramos aquí pasando el rato, cantaría temas de la primera mitad de los cincuenta: Buddy Holly y todo eso. No me acuerdo de las canciones de The Beatles... mi repertorio sería la música que tocaban The Beatles antes de componer, todavía disfruto tocando eso..." Chocante Lennon, como casi siempre.

El caso es que hoy, 18 de octubre, es el 86 cumpleaños de Chuck Berry. No se, a mi me da la sensación de que Chuck Berry es infinito. Siempre estuvo ahí, y parece que permanecerá siempre. Algo así como B.B. King que hace aproximadamente un mes cumplía 87 años. Demasiado viejos para el Rock & Roll?, no, demasiado jóvenes para morir. “Roll over Beethoven”, “Rock and Roll Music” o “Johnny B. Goode” es lo que tocaban los Beatles antes de componer. Temas sin edad compuestos por el gran guitarrista de San Luis.

Pero había más. Para un repaso exhaustivo del repertorio de los Beatles en la época de The Cavern y Hamburgo dos recomendaciones:
Por un lado en el CD “The Influences Behind The Beatles” nos encontramos con temas originales de Larry Williams, Elvis Presley, Buddy Holly, Little Richars y un largo etc. además del citado Chuck Berry. 75 minutos de diversión asegurada a lo largo de sus 30 cortes.

Sin desperdicio, la segunda recomendación que lleva el explícito título: “Under The Influence: The Original Versions of the Songs The Beatles Covered” es una recopilación de los 24 temas originales que los Beatles versionaron en sus discos tales como Anna, A taste of Honey, Twist ans Shout, Please, Mr. Postman, Mr. Moonlight, Dizzy Miss Lizzy, Bad Boy, en fin, etc. etc.

Como curiosidad, y en homenaje a Chuck Berry, el inmortal, os invito a ver este video  acompañado de Julian Lennon. Felicidades Mr. Berry.



viernes, 12 de octubre de 2012

Solo para coleccionistas (II): Resumen de noticias


La fotografía de portada de la revista Rolling Stones del 11 de mayo de 1968 era un retrato de Eric Clapton realizado por Linda Eastman que la convirtió en la primera mujer que firmaba en el frontispicio de la famosa publicación. Y es que en la década de los 60 Linda  era una reputada fotógrafa cuyo objetivo capturó la imagen de las estrellas más importantes del momento como Aretha Franklin, Jimi Hendrix, Bob Dylan, Janis Joplin, Simon & Garfunkel, The Who, The Doors,  los Grateful Dead, además del citado Clapton o incluso los mismísimos Rolling Stones. Y buena parte de todo esto ocurrió antes de conocer a Paul McCartney. El año pasado la editorial Taschen publicó un lujoso volumen con la interesante obra fotográfica de Eastman titulado: Linda McCartney; Life in photographs”.

Nandomb nos informa que un fan de los Beatles llamado Peter Dean fue capaz de reproducir el póster que inspiró la inmensa canción "Being for the Benefit of Mr.Kite!" a partir del material gráfico de la época, y usando además las mismas técnicas que se utilizarían en su impresión original de 1843 (planchas de madera perfectamente talladas una a una para crear cada figura y letra del gravado). Calculó sus dimensiones exactas, analizó las tipografías utilizadas y consultó con expertos en historia de la imprenta para poder reproducir los mismos métodos de impresión que se utilizaron en el póster original que compró Lennon. En la noticia se incluye un genial (y breve) vídeo del proceso seguido. Está a la venta en una edición limitada de 1967 unidades (£294.00). En la web del tal Peter Dean se puede, además de adquirirlo, entrar en el sorteo de una copia (concretamente la número 1843) si decides suscribirte a su newsletter.

A pesar del desastre que supuso en su momento, vuelve restaurada y con imágenes inéditas la película Magical Mystery Tour. La caja incluye  DVD, Blu-ray y un libro de 60 páginas con amplia información, fotografías y documentación sobre la producción, así como una reproducción fiel del doble EP de vinilo de 7" con las seis nuevas canciones que contenía la película.

Y si alguien piensa que poseyendo estos objetos se convierte en coleccionista beatle es que no conoce el museo de Juan I. Mayor, que alberga, podríamos decirlo así, a la madre de todas las colecciones. Merece la pena darse una vuelta.





sábado, 6 de octubre de 2012

Love me do: Donde empezó todo


Después de tratar la paradoja del Abbey Road en mi último post, la actualidad manda y, curiosamente, debemos dar un salto hacia atrás desde su último trabajo hasta donde empezó todo, hace 50 años: Con Love me Do. Entre ambas grabaciones apenas pasan 7 años. De entrada, y como ya subrayé en el primer post de este blog, qué grupo en la historia experimenta semejante evolución estética en 7 u 8 años de carrera. En diez, si quieren, para darles alguna ventaja.

Love me Do no fue un éxito. Entró en las listas fundamentalmente gracias a las 22.000 copias que compró Brian Epstein para su tienda North East Music Stores. Y es que Love me Do es un tema raro. Solo dos acordes para toda la canción, que suben a tres en el puente, y que si se pone uno mismo a tararearla, de puro rudimentaria, casi tribal, sale una cosa difícilmente clasificable. El caso es que con esa entrada de John, con una harmónica a la que parece que se le va a desatornillar el juego de lengüetas de la potencia de su soplido, acaban construyendo un tema en el que acabó confiando George Martín como el banderín de salida de los Beatles. No fue tarea fácil ya que necesito tres baterías hasta encontrar la base rítmica que buscaba.

Como ya me referí en el post titulado “Los otros baterías de los Beatles”, después de probar con Pete Best y con Ringoel siguiente de la lista fue Andy White. No debió ser plato de buen gusto para Ringo relegarle en aquella grabación al “humillante” puesto de pandereta. Sin embargo, la prueba que en todo caso se llevó a cabo con Ringo a la batería la hemos podido escuchar décadas más tarde en el Anthology y los Past Masters recopilatorios. Como nos recuerda el ingeniero de sonido Geoff Emerick en sus memorias, es fácil distinguir ambas grabaciones ya que en esta postrera versión no hubo nadie a la pandereta. Veredicto: Preferimos la versión con los dos bateristas.