domingo, 16 de diciembre de 2012

Lo imposible: Beatles 2050


Hace unos pocos años conocí una chica que acababa de “descubrir” a los Beatles. Estaba embargada por el entusiasmo que provoca encontrar la primera veta de oro en lo que promete ser un descomunal yacimiento. Solo había oído el Disco Blanco,…le aguardaban grandes sorpresas. “¿Así que todavía no has oído Revolver, claro, o Abbey Road, no?”….Pues no.
Por un lado, pensé, qué bienaventurada ignorancia tener una vida por delante en la que el Sgt. Pepper está por escuchar.

Esta sensación de descubrir lo que todavía queda por escuchar de los Beatles es una insaciable emoción bien conocida por el departamento comercial de la Appel Records que con estudiada periodicidad publica en diferentes formatos lo que ya todos tenemos en nuestra apretada estantería.

Pero no siempre será así. Llegará un día en el que, quizás ideado por el equipo de investigación del CSIC que estableció los parámetros matemáticos con los que están compuestas la mayor parte de las canciones modernas,  desarrolle un programa mediante el cual podremos llegar a escuchar los temas que, por ejemplo, Lennon no pudo escribir.
 Según Rodrigo Martín Noriega esto es teóricamente posible, al menos en su novela, La variable humana en la que su protagonista, el matemático John Farrell, quiere responder a la pregunta de qué ocurre con la música que John dejó de componer. Evidentemente ha captado de forma precisa nuestros anhelos más profundos.

Y es que la ciencia ficción, siempre tan reconfortante, lo aguanta todo. Hasta el camino inverso, como aquella divertida película titulada El Factor Pilgrim. Trabajo de muy exiguo presupuesto que cuenta la historia de un grupo de amigos que intenta sobrevivir en Londres hasta que descubren accidentalmente un documento que demuestra que las canciones de los Beatles, en realidad, fueron compuestas por un absolutamente desconocido músico escocés llamado David Pilgrim.

Quién sabe,… quizás en el 2050 el programa informático de predicción retroactiva de canciones exista y los Beatles reciban un Grammy por el álbum que nunca hicieron.



18 comentarios:

  1. Hace poco más de un año, un conocido de mi edad me paró por la calle para decirme que su hija (16 años) estaba enganchada a los Beatles de una manera poco normal. Él, que apenas me conocía pero que sabía de mi "enfermedad", me solicitó que hablase con ella. Yo la invité a mi casa, junto a una amiga que es mi alumna, y les enseñé el material biblio-disco-videográfico del grupo. Se quedaron alucinadas por el material y yo por el afán de aprender, de escuchar, de saber cosas sobre los Fab Four. Más adelante, fue ella la que en un mensaje electrónico me comentaba exactamente esa suerte: tener todavía varios discos por descubrir; curiosamente, desconocía el "Álbum blanco". Y recuerdo que me preguntaba si no me gustaría estar en su situación para tener esa sensación del descubrimiento de un disco, de una joya escondida.
    La verdad es que me encantaría que hubiera "algo" por descubrir, pero mucho me temo que no sean más que "alternates" y "demos". En fin, seguiremos disfrutando de su magnífica (en tamaño y calidad) obra.
    Saludos y contento del retorno del bloguero San Juan.
    Un abrazo.

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    1. Gracias por el recibimiento.
      Hay quien dice que una prueba irrefutable de que jamás de podrá inventar la máquina del tiempo es que, si así fuera, deberíamos haber recibido ya la visita de nuestros descendientes del futuro. Bueno, quizás vinieron y optaron por los años 60 para darse el gusto de oírles en directo.

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    2. La verdad es que a mis escasos 29 años quisiera ya tener toda la colección habida y por haber, pero después me pongo a pensar: "¿Y después que va a seguir?, ¿se terminará el encanto? Y siempre estoy sorprendido y emocionado por saber que algo ha salido a la luz, ya sea una canción, alguna fotografía en blanco y negro, alguna carta, trajes, en fin. Creo que ni en la misma Antología ni cualquier obra, se va a llegar a encontrar todo. Siempre habrá algo nuevo por descubrir.

      Saludos desde México. Francisco Arroyo

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    3. Si te sirve de referencia, yo tengo casi 50, así que imagínate las veces que he pinchado esos discos. Siempre me entusiasma. Siempre parece nuevo.
      Un saludo.

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  2. Dichosos lo ojos que te leen, se te echaba de menos César. Bien, he de decir aquello de que la curiosidad mató al gato pero al menos murió sabiendo. Y creo que en esas andamos todos nosotros, la curiosidad nos llevó a los Beatles y vamos a morir conociendo hasta lo último de ellos pero sin quedar hartos, aunque muchas veces miro hacia atrás y todavía me veo descubriéndolos en un disco o en una canción determinado. Aún así bendita ignorancia la de aquellos tiempos.
    Lo increíble de todo es que todavía cuando escucho muchas de sus canciones a traición (quiero decir sin esperar a que sonasen en ese momento determinado) se me pone una sonrisa tonta en la cara porque vuelvo a descubrirlos y éso no lo cambio por nada.

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    1. Y tanto Fer.
      A mi con los Fab Four me pasa como con Casablanca. Después de decenas de visionados, todavía descubro matices que se me habían pasado por alto. Y, en todo caso, como cansarse de lo ya descubierto.

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    2. Ya se que voy a sonar un poco petulante, pero es mi realidad la que os cuento. En mi grupo tengo autoencomendada la misión de descubrir los mas pequeños detalles de cada tema. Esto me obliga a escuchar con la máxima atención cada tema que montamos. Y eso me hace descubrir muchos detalles musicales e ir sacando conclusiones. O sea, que me estoy convirtiendo en un experto en Beatles y además los estoy descubriendo. Hoy, sin ir más lejos me he enterado, gracias a nuestro blog (http://getbeatmadrid.wordpress.com) de los dos temas publicados años después de la muerte de Lennon.
      Como os he dicho, descubro genialidades. A veces también descubro que eran humanos....

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    3. Humanos sí, pero bendita humanidad.

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  3. Metafísicas cuestiones ésas que planteas, César.
    Envidia hacia los que todavía están en el camino del descubrimiento... toda la del mundo. Pero mi apuesta de futuro, lo que le pido a la ciencia en este terreno es la posibilidad de crear una suerte de amnesia controlada que me permita, cada diez años o así, olvidar todas las canciones de los Beatles y volver a empezar. ¡Qué gozada! Sin efectos secundarios, claro...
    Fuera de ese delirio, no tengo fe. Creo que el sello de los profetas de la felicidad en forma de música está cerrado. Creo que ahí, en lo que hay, está todo para siempre.

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    1. Quién sabe. A lo mejor lo que conseguimos dentro de unos años es la reencarnación de los cuatro (sin Yoko of course) y nos sorprenden con otro Revolver o Sgt. Pepper. Sí, ya lo sé, estas pastillas que me ha mandado el médico creo que no me van bien.

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    2. Qué curioso,... esa fantasía de la amnesia selectiva la tengo yo en ocasiones y trato de visualizarme escuchando de nuevo Beatles for Sale, por primera vez.

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  4. Interesantísima reflexión, César. Yo muchas veces me pregunto, intentando recordar, cómo fue mi primera escucha de, no se, Revolver, Abbey Road, el Album Blanco o Sgt. Pepper...y no lo recuerdo. Por desgracia no. Llevan tanto tiempo dentro de mí que me resulta casi imposible volver al amanecer de los tiempos.

    Ese primer placer de descubrirlos, siempre será inmenso...pero creo que menor de saborear y resaborear los infinitos matices de cada disco, cada canción. Por muchas veces que los hayamos escuchado, siempre puede aparecer un pequeño nuevo tesoro sonoro que se nos escapó...para volver a quitarnos el sombrero, el pelo y medio cráneo si hace falta en señal de reverencia. Siempre hay algo por descubrir. Y por eso uno no se puede cansar de ellos...

    Benditos sean los que tengan la suerte de abrir esa ventana al universo Beatle. En parte les envidio, en parte no. Lo más cercano que recuerdo, de un album que me dejó K.O. tras su primera escucha fue el bastante reciente Smile de Brian Wilson, la que hubiera sido la obra con la que competir con el Sgt. Pepper, en esa hermosa lucha (que nunca lo fue, The Beatles son intocables) entre Beah Boys y los de Liverpool. Recuerdo escuchar ese disco, de noche, en la cama, hará pocos años, y al acabar decirme a mí mismo: "Sí, Señorrrr". Pedazo disco conceptual. Ladrillos y ladrillos de una perfecta casa. Me tendré que conformar con eso, con ese recuerdo, porque a veces pienso que los Beatles llevan conmigo desde antes de nacer, que los escuchaban mis padres mientras yo flotaba en el infinito y me iba formando. Seguramente sea cierto. Y por ello no puedo recordar mi primera escucha. De ellos no. No puedes echar en falta algo que siempre ha estado contigo. Y creo que solo me pasa con este grupo. Lo de recordar la primera escucha. Very Strange. Saludos cósmicos, César !!

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    1. Qué curiosidad por ese disco, Smile, ahora que le mentas. No lo conocía.

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  5. Pues bucea. Es un disco que debería haber salido en 1967, para competir con lo nuevo de los Beatles. Es de Brian Wilson, bajista y mente compositora de los Beach Boys. Tras el Pet Sounds, album que en palabras de Paul McCartney influyó mucho en los Beatles y en especial en él, Brian Wilson y él se retaron artrísticamente (eran y son grandes amigos). Claro que la respuesta de los Beatles fue Sgt. Pepper, y se acabó el juego. Braian perdió un poco la cabeza, entre rivalidades sanas y cuarto y mitad de atracones de LSD y entró en una depresión (algunos dicen locura) que le encamó durante muchos muchos años. Smile tenía un puñadito de temas compuestos, pero faltaban bastantes...tenía que ser una obra compacta, conceptual.

    Y fue en el 2000, no recuerdo que año exacto,. en el que por fin salió a la venta el album que iba a ser la respuesta de en teoría los Beach Boys, en realidad Brian Wilson al Sgt. Pepper. Por fin Wilson, tras años y años, quedó satisfecho con su obra. Hay documentales en Youtube muy interesantes, como el que venía en el DVD oficial del reciente concierto. Concierto en el cual, entre el público salía un emocionado McCartney que al acabar el mismo aplaudía con todas sus fuerzas. En fin, curiosidades de la vida...

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    1. Lo buscaré. No lo conocía. Compré en su día el Pet Sounds ya que lo tenía como "el techo" de los Beach Boys. A ver si lo pillo y lo comentamos.

      Gracias

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    2. Había, antes de esa versión final que dice Eneko (que, por cierto, creo que ha tenido dos variantes) una especie de resultado a medias en el que quedó el intento inicial. Se llama "Smiley smile" y a mí me encanta. Casi más que el producto final.

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  6. Swann: Esa versión es muy buena. Yo tengo la reciente, la supuestamente completa. La obra megalómana de Brian Wilson, la que le costó la salud mental. Y está muy bien, realmente. Aunque es un poco más lenta y menos profunda que la anterior. Yo escuché un directo reciente, del Smile de ahora, con el viejo Wilson rodeado de un grupo de músicos cojonudos, un poco más acelerado y me pareció una obra muy interesante. Pero el disco es muy recomendable, solo por el inicio con esa coral de voces tan Beach Boys, Our Prayer/Gee, deliciosa, por la irresistible Heroes and Villains, esa perfecta balada instantáneamente pegadiza llamada Wonderful (100 x 100, Wilson), Vega-Tables o la insuperable bajada de telón que es la archiconocida Good Vibrations (o como cerrar un album como bien sabían The Beatles) pues eso, que como respuesta tardía pop al imbatible Pepper pues como que bienvenida sea. Merece una escucha de noche, en la camita y del tirón...

    Respecto a Beach Boys, y acabo, Pet Sounds tiene sus momentos pero no veo esa obra memorable de la que todos hablan (God only Knows aparte, que es una barbaridad) mi album favorito de ellos, y de lo mejor en dulce pop setentero que existe, es "Sunflower", espectacular disco de los 70 que cuando lo escuché juraría haber oído muchos de sus temas en reencarnaciones varias. Nada de surf pop. Bellísimo, de verdad. Este sí que DEBE ser escuchado, uno de los mejores 500 discos de la historia para la Rolling Stone...y el Smile actual, para el morbo idem...

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    1. Pues ya me he calzado el Smile que me estaba esperando en una balda de reliquias en el Fnac. Sí, muy bueno efectivamente pero, claro, mejor no entrar a compararlo con el Pepper. De todas formas, muy bueno.

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