domingo, 27 de enero de 2013

John Lennon en el país de Nutopia

El 1 de abril de 1973 John Lennon y Yoko Ono fundaron Nutopia. Se trataba de un país conceptual, sin tierra, ni fronteras, ni pasaportes. En realidad hay muchos países conceptuales ahí fuera si le echamos un vistazo al periódico pero, en todo caso, ahora quería entender Nutopia como la metáfora del Lennon después de los Beatles. Me he referido en este blog a algunos trabajos, tanto de McCartney como de Harrison, tras la separación de los Beatles pero no le he prestado el tratamiento adecuado a la producción de John en esa época que, en todo caso, fue escasa y muy irregular.

John Lennon tuvo tres bandas siendo la más conocida la Plastic Ono Band que precisamente da nombre a su primer álbum post-beatle. Aquí encontramos algunas canciones estupendas entre las que, a mi juicio destacan Isolation y Love.  Después de esta banda, Lennon recurrió al grupo de Nueva York Elephant´s Memory, formación totalmente prescindible que como mérito se pueden destacar sus canciones para la BSO de la película Cowboy de medianoche.  Con ellos John y Yoko grabaron el infumable Some Time in New York. Quizás nunca peor dicho porque la sensación es que se trata de un trabajo producto de estar significativamente fumado. Finalmente, debemos citar a Dirty Mac, una superbanda creada para la ocasión de la grabación del Rock & Roll Circus de los Stones en 1968, es decir, cuando en realidad John todavía estaba en los Beatles.

Creo que uno de sus mejores discos es Walls and Bridges (1974), donde todo es bueno, y que, por otra parte, podríamos componer una auténtica obra maestra con Double Fantasy y el póstumo Milk & Honey tomándonos la molestia de borrar para siempre de ambos las "canciones" de Yoko Ono. Y ya, puestos a hacer un recopilatorio, se podrían incorporar algunas otras canciones paradigmáticamente lennonianas tales como Imagine, Jealous Guy, Gimme Some Truth, o Mind Games.

Detalle de la última sesión fotográfica de Lennon

sábado, 19 de enero de 2013

Pasaban por allí,...y triunfaron: spanish connection


Me refiero a músicos que hicieron algún tipo de contribución esporádica en las grabaciones de los Beatles. Es sabido que sus sesiones de grabación en Abbey Road se desarrollaban en un círculo muy privado al que absolutamente nadie tenía acceso. Este círculo estaba formado por el productor, el ingeniero de sonido, los incombustibles Mal Evans y Neil Apinall y, por supuesto, los cuatro de Liverpool. Con la llegada de Help, para grabar Yesterday, y sobre todo a partir de Revolver, toman contacto con músicos “serios” responsables de las, desde entonces habituales, secciones de cuerda y viento.

Como ya comentamos en una ocasión, no deja de ser curioso que fuera el discreto Harrison el “culpable” de invitar a Eric Clapton para el solo de While my guitar… y a Billy Preston, no solo para el órgano hammond de casi todo el Let it Be, sino también para el discreto piano que suena en Something.

Entre aquellos músicos clásicos a los que me refería hay tres que me resultan salientes por diferentes razones y que me gustaría recordar ahora.
 En primer lugar citaré a David Mason, el prodigioso solista de la trompeta barroca de Penny Lanne. Recuerda Geoff Emerick en sus memorias que su concurso en esta grabación vino facilitado por la amistad que le unía a George Martin. La primera toma fue sencillamente perfecta por lo que Mason se quedó algo estupefacto cuando un obsesivamente perfeccionista Paul le solicitó repetirlo una vez más. - Mirad, lo siento, pero me temo que no lo puedo hacer mejor-, fue su británica respuesta. Tampoco lo hace mal este mismo solo de trompeta barroca o trompeta piccolo el músico que acompaña a Elvis Costello en esta deliciosa versión de Penny Lane.

Además de Mason, mi sincero y sentido homenaje es, en todo caso, a dos músicos españoles que tuvieron un papel protagonista en algunas de las secciones de cuerda. Me refiero a Francisco Gabarró el chelista, alumno de Pau Casals que forma parte del cuarteto de cuerda de Yesterday y que también formó parte de la orquesta en A Day in the life. En esa ocasión también Paul quiso otra toma pero, según cuentan las crónicas, prefirió esperar a que Gabarró regresara de Lérida donde había acudido por el fallecimiento de su madre.

Mi otro homenajeado es José Luis García Asensio, genial músico madrileño fallecido en agosto del 2011,  dirigió la sección de violines del bello vals de Paul, She is leaving home. Era hermano de Enrique García Asensio que los de mi generación quizás recordemos mejor gracias al fabuloso programa de televisión española “El mundo de la música”. Un programa que hoy día sería inconcebible entre el estiércol televisivo reinante.
Francisco, alias Gabby, y José Luis…qué envidia,…estuvisteis ahí,…con ellos. Y qué fortuna ellos: os tuvieron a vosotros.

José Luis García Asensio

sábado, 12 de enero de 2013

La garganta de Paul McCartney


En este blog ya nos hemos referido a las cualidades de Paul McCartney como compositor, como instrumentista y como cantante. Son tres competencias que, desde un punto de vista probabilístico, resulta muy anormal su convergencia en un solo individuo. Paul alcanza altas cotas de virtuosismo en las tres. Si a esto añadimos que este individuo nace en la misma época, en la misma ciudad y en el mismo barrio que el mejor compositor de música popular del siglo XX, y tienen un amigo común que los presenta, es señal inequívoca de que un ente que trasciende a nuestro entendimiento, dotado de conciencia, ha querido por alguna razón, hacernos un regalo. Sino de qué otra forma se puede explicar el encuentro Lennon – McCartneyEn todo caso, a lo que ahora quería referirme es a las cualidades como cantante de Paul McCartney

También  hemos comentado las elaboradas armonías vocales del cuarteto de Liverpool, pero Paul, como solista, tenía unos registros mucho más amplios que John Lennon, y que, obviamente, George Harrison. Ringo cantaba, sí, pero siempre lo hizo en el mismo rango (el rango de Ringo), salvo contadas excepciones como la peculiar Good Night con la que cierra el Disco BlancoPaul podía presentar con una gran nitidez una voz casi femenina en canciones como Hello Goodbye hasta sumergirse en notas graves como en Golden Slumbers. Exhibe una potencia difícilmente igualable cuando tiene que subir en frases como I didn't know what I would find THERE de Got to get you into my life,  lo que convierte a esta canción, y otras muchas canciones de similar naturaleza,  en fuente de frustraciones para todo aquel que quiera versionarla. Puede desgarrar su garganta con total comodidad en temas memorables como Helter Skelter, Birthday, Why Don't We Do It in the Road? (las tres del disco Blanco) o en la impracticable Oh Darling. Pero lo que siempre me ha llamado la atención es el recurso vocal que inventa para Get Back, que hasta entonces no había explotado, ni vuelve a utilizar que yo recuerde en el resto de su carrera. Ese agudo impostado que tiñe todo el tema de una peculiar pátina es un alarde que, curiosamente, no necesita recurrir a él en ningún otro tema posterior.Lógicamente estamos hablando de otra época. 

Paul ha conservado durante mucho tiempo buena parte de sus aptitudes como cantante, pero ahora tiene 70 años y debe recurrir a diversas técnicas para poder resolver las canciones.  Incluso hay temas que, obviamente, ya no podría hacer en directo. Pero ese es un camino, el de la decrepitud física, que con mayor o menor fortuna atravesaremos todos. De él nos quedan sus discos en los que, como en I´ve Got a Feeling, no dejan nunca de aplacarse sus gritos, y como ocurre con Carlos Gardel, también aquí podemos decir: Paul cada día canta mejor.