domingo, 17 de marzo de 2013

A day in the life with her majesty


El otro día oí a una nutricionista resaltar la importancia de invertir por lo menos 15 minutos en el desayuno para comenzar de forma saludable el día. Esto es para mí una máxima inexcusable que practico cada mañana saboreando una tostada con aceite de oliva, y un buen café negro, mientras leo en mi ipad el periódico (I read the news today oh, boy  about a lucky man who made the grade).

El problema es que en la ecuación matutina también debo incluir tocar una canción de los Beatles. Yo no puedo irme a trabajar sin tocar, al menos un tema. Y para acabar la fórmula debo añadir que, en todo caso, antes de ir a trabajar debo dejar a mi hija en el cole (Found my coat and grabbed my hat, made the bus in seconds flat). 

La interacción de todos estos elementos da como resultado que, en muchas ocasiones, opte por tocar Her Majesty. Es muy socorrida su interpretación cuando el tiempo apremia ya que resuelves el segundo término de la ecuación (Desayuno zen + Guitarreo beatle + Niña al cole) en 23 segundos, que es lo que dura esta canción con la que Paul McCartney cierra Abbey Road. Se trata de la última canción del catálogo de los Beatles, y el hecho de que suene después incluso de THE END es el síntoma inequívoco del mensaje encubierto de Paul, que sería algo así como: “el disco termina cuando yo digo, y soy yo quien, al final, cierra la puerta y apaga las luces. Soy, en definitiva, quien tiene la última palabra en la despedida del mejor grupo del mundo”.  Reprochen si quieren su vanidad…a mi me hace un favor todas las mañanas.



                                                              

14 comentarios:

  1. Bravo, César: ¿por qué no uno de estos en cada entrada? ¡Qué futuro el de Noa con la cámara! Enhorabuena a los dos.

    ResponderEliminar
  2. Eso es pasión, todas las mañanas una d los Beatles..........x lo menos. Estoy con PPK, deberías colgar más perlas como esta, además con una reportera gráfica del nivel d Noa, no t sería difícil. ¡ Vaya par d artistas !

    ResponderEliminar
  3. Todavía estoy buscando mi mandíbula inferior por el suelo al verte tocar e interpretar tan bella composición de manera tan fácil como cuando yo unto la mermelada en la tostada (y con menos gracias debo decir). Qué envidia. Felicidades.

    ResponderEliminar
  4. La legendaria habilidad de mi hermano a la guitarra y de mi sobrina...en absolutamente todo lo que hace, no eran un secreto para mí, así que mi mensaje laudatorio es por haber conseguido tocar la guitarra a esas intempestivas horas de la mañana y que tu mujer no te ponga la maleta en la puerta.¡Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  5. Es lo que tiene el haber tenido buen maestro y ahora una ingeniero de fotografía muy profesional. Ahora bien, no se qué te hace suponer que no estoy con las maletas en la puerta.

    ResponderEliminar
  6. Bueno, bueno, César...
    A ese nutricionista lo he leído yo. Y cada noche de mi vida me he acostado en prefecto estado de motivación diciéndome: "sí: mañana desayuno equilibrado y tranquilo...". Siete u ocho horas después lo que me encuentro es a un ser inservible, que maldice su suerte y que mataría con sus propias manos y un deleite destructivo morboso a ese nutricionista. Los despertares no son para mí. Mis hijos y mi mujer se parten de risa cada vez que cuento mi sueño dorado: ir despertando de camino al trabajo en una ambulancia especial, donde la incorporación dura mucho tiempo, la enfermera me sirve el café, alguien me viste... ¡Como para tocar canciones de los Beatles! (Cosa que, por cierto, también hago a otras horas, pero con un simple rasgueo de acordes propio de un coro parroquial... ¡Qué nivelazo, César!).
    Ahora bien: lo que dices de "Her Majesty" me lo has copiado. Has explorado en el interior de mi cerebro y lo has visto allí... He pensado siempre exactamente lo mismo. Yo suelo contarlo de otra manera, que ya aparecerá a su debido tiempo... pero es exactamente eso. ¡Qué coincidencias más sobrenaturales!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acertaste. He leído tu cerebro.
      Fuera bromas, en realidad me acordé de ti cuando hice ese comentario y pensé, "con las cosas que he leído de su blog...Swann seguro que opina lo mismo o parecido".

      Eliminar
  7. ¿Y cuando te toca "Revolution 9" cómo te las apañas? ;-p

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Revolution 9 lo clavo....pero por las mañanas no me da tiempo... lo dejo para noches de insomnio, ja, ja.

      Eliminar
  8. El "muy bien aita me ha matado", jajaja. Noa "Martin" poniendo las cosas en su sitio. Por cierto, ya sabrás que Her majesty, como tema añadido/lapsus/ es tremendamente criticado por muchos fans de los Beatles...y sobretodo por los ultras de Lennon. Muchos la consideran un borrón en un album maagistral, una mancha en un disco que acababa de forma brillante y que por culpa del eterno ego de McCartney acabó estando definitivamente en Abbey Road tras la sorpresa inicial...cuando tal vez no debiera.

    A mí es que es una canción que me encanta, pero reconozco que rompe un poquito la absoluta perfección, con esa bajada de telón que viene tras el "and in the end..." y el maravilloso sólo de Harrison. Pero a su ves, es tan cachonda que quita hierro a que estuvieramos ante el último disco de The Beatles, y a todo el mal rollo que flotaba en el aire. Para gustos, colores. Sea como sea, excelente versión acústica, chato...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no veas a Noa Martin cuando hace de Noa Starr y me acompaña con las maracas...

      Eliminar
    2. El solo de Harrison? El solo de los tres, por este orden: Paul - George - John, turnándose tres veces.

      Eliminar
  9. Lo breve, si bueno, dos veces breve... o viceversa.
    Exquisita interpretación, afirmo.

    Yo le quitaría hierro a la polémica. No es la primera vez que los Beatles dejan alguna sorpresita cachonda a manera de postdata, y casi podría decirse que es una de sus marcas de fábrica. Ya sabéis que el clímax se debe alcanzar cerca del final, pero que nunca, nunca hay que acabar con un clímax.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias maestro.
      Con respecto al climax,....luego también estamos los que, con tal de que haya climax, podemos soportar acabar con el, ja, ja.

      Eliminar