jueves, 28 de marzo de 2013

George Harrison (el álbum):opus 8 en Re mayor

De toda la discografía oficial en solitario de George Harrison, es su 8º álbum (el 6º si prescindimos de los experimentos Wonderwall music del 68 y Electric Sound del 69) en el que encuentro un mayor desfase entre el tono general de las críticas que recibió en su día, más bien desfavorables, y mi propia valoración de este disco, netamente positiva.

Como ya lo advirtió George Martin,  Harrison no es un destajista de la composición, como podría ser el caso de Paul McCartney. George Harrison, necesita estar inspirado para poder componer. Y para estar inspirado tienen que pasarte cosas. Desde este punto de vista, hay que decir que se daban condiciones "objetivamente subjetivas" para su catarsis emocional. Y es que la concepción de las canciones de este álbum se abre paso entre la muerte de su padre en mayo del 78, el nacimiento de su único hijo Dhani y el matrimonio con la madre del muchacho, Olivia Arias.  Por no hablar de las condiciones ambientales, ya que algunos de sus temas fueron compuestos en Hawai y las Islas Vírgenes.

Pero hay otro dato aún más significativo. George Harrison otorga a este álbum su propio nombre. Y este detalle es como lo de la campaña del queso García-Baquero: "Cuando un fabricante le pone su nombre a su producto, es que se siente muy orgulloso de lo que hace".....pues eso.

La producción George se la confía a Russ Titelman, que años más tarde alcanzaría gran renombre por su trabajo con el Unplugged de Eric Clapton. Creo que hay que citarlo porque el sonido de este disco, grabado en los estudios del propio Harrison en Friar Park, es elegante, muy limpio y significativamente más elaborado que trabajos anteriores. La sección de cuerda fue grabada en todo caso en el AIR studio, el sello que fundó George Martin cuando se fue de EMI.  Siguiendo con algunas anotaciones reseñables de los créditos,  cabe decir que en el excelso tema que abre el álbum, Loves comes to everyoneEric Clapton se ocupa de la guitarra solista. La percusión es obra de uno de mis interpretes favoritos, Ray Cooper; percusionista habitual de Elton John, y que en los conciertos en directo, su hábitat natural, siempre está inmenso. Music for Montserrat y el concierto homenaje a Harrison son buena prueba de lo que defiendo.

Entre los temas sobresalientes, además del que ya he citado, nos encontramos con Not Guilty, un tema de George descartado para el Álbum Blanco o Here Comes the Moon, la esperada contrapartida a Here Comes the Sun.  Su habitual homenaje a la fe en Dios lo encontramos en If you believe y, en las antípodas de esta temática, dedica Faster a  Jackie Stewart y Nicki Lauda, reconociéndose, en fin, como un incondicional seguidor del Todopoderoso y el nada místico circo de la Fórmula 1....la vida es para entendidos.

Para terminar, tres temas que avalan mi hipótesis de que George Harrison es un enamorado del Re mayor, nota sobre la que construye  muchas de sus composiciones.
En Re mayor son Blow away; Your love is forever (que en opinión de su autor "es tan buena como Something, aunque nunca sobresaldrá porque no es de los Beatles") y la extraordinaria Dark sweet lady, un tema compuesto a petición de Olivia Arias que le reclamó una canción de aire español, aunque George finalmente confesó que le sonaba hawaiano-española:....qué feliz mestizaje.







12 comentarios:

  1. pongo el disco despues de muchos años sin oirlo, pido permiso para tocar con ellos, interpreto el silencio afirmativamente y...disfruto como un camello, me parece una obra redonda,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Además, el compadreo con estos talentos te hace mejor músico.

      Eliminar
  2. Curiosamente lo escuché hace tres o cuatro semanas, treinta años después de haberlo vendido, junto con otros, para comprar mi primera guitarra eléctrica. Me sorprendió. "Love comes to everyone" fue una auténtica excursión al pasado. Mañana, en cuanto pueda, afrontaré la primera jornada postvacacional echándole otra escucha mientras vuelvo a leer la entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las historias de lo que tuvimos que hacer para comprarnos nuestra primera guitarra me parecen todas tan entrañables. Me alegro de que hayas podido cerrar un círculo en el que este álbum vuelva a ti.

      Eliminar
  3. Yo, como Eduardo, he reescuchado el álbum tras leer tu entrada después de décadas. Creo haber contado por aquí la ilusión de mi primer pedido en Discoplay. Fue este álbum, y no otro. Sería el 82, calculo. No lo he escuchado mucho, la verdad, desde entonces, salvo "Blow away". Pero me parece una exageración comparar "Something" con cualquier otra canción. Aunque sea su autor quien lo diga.
    El disco, por lo demás, me resulta repetitivo. Lo siento, César. Sé de tu predilección por el hijo del autobusero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, ya veo que solo mi hermano me da bola....debe ser cosa de familia.
      Pero volveré amigos. Volveré con Dark Horse, con the quit one. Volveré con el hombre invisible, con Nelson Wilbury,..volveré con el hijo del autobusero.

      Eliminar
  4. No sé que tiene este tío pero es escuchar cualquiera de sus discos (salvedades aparte ya citadas por D. César) y me entra un buen rollo por todo el cuerpo que no veas. Es verdad que algunas veces puede resultar reptitivo, pero con canciones como Soft-hearted hana, Love comes to everyone o Blow away se me pone cara de felicidad y el disco ya merece la pena. Así que bien por el hijo del autobusero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es la cosa. De acuerdo, ninguna es como Something, pero es un disco muy, muy agradable.
      Si te gusta Love comes to everyone, tendrías que oír la versión que hace de este tema Eric Clapton en su disco Back Home. Lleva la canción a sus más altas cotas de emoción.

      Eliminar
  5. A mí no es que me vuelva loco ese album, tras revisitarlo estos días (ya que en el espeso universo Harrison suelo enredarme), pero con George me pasa que, sin ser mi Beatle favorito ni mucho menos en solitario pese a su excelso inicio y gran final, sí que me parece tremendamente regular, en el buen sentido de la palabra. No recuerdo un disco suyo que pueda catalogarse de mediocre...cosa que sí puedo decir paradójicamente de Lennon y McCartney. Se mantenía a flote muy dignamente. Eso sí, lo peor de eso disco, la horrenda permanente que se hizo el bueno de George...(el horror, el horror)...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, es lo que os comenté un día en relación a la regularidad musical de George, incluso de Ringo. Otro nivel, pero regulares.
      Menos criterio, efectivamente, en relación a la elección de peluquero.

      Eliminar
  6. No sé qué tiene el hijo del bus driver, pero para brillar con luz propia al lado del binomio Lennon-McCartney, algo muy especial tiene que ser. Yo recuerdo que en 1979 casi agoto la batería del Seat 124 de mi padre a base de poner una y otra vez el cassette George Harrison (que aún conservo, por cierto). Y sí, César, la versión de Love comes to everyone de Clapton en Back Home fue una muy grata sorpresa para mí. Antes de todo esto, estuve muy enganchado al álbum místico Living in the material world, del que también conservo la cinta en mi poder desde hace 40 años. Y cloud nine, obra maestra de George. Qué lata tener que rebobinar la cinta en el coche cada vez que terminaba Fish on the sand. Ahora en cd es más fácil. Debo decir que Someplace else me eriza el vello cada vez que la escucho. Y hasta me he descargado Cloud nine en dts cd 5.1, junto con todos los cd de Beatles a partir de Help! en dts multicanal. Haced la prueba. Después, Traveling Wilburys y Handle with care, y Let it roll, que incluye Cheer down, esa joya que desconocía... Volviendo a Clapton, me gustaría recomendar el temazo de George Run so far, del álbum Journeyman. En fin, Harrison, nuestro Beatle favorito, tiene magia, talento a espuertas, y un nosequé que nos toca el corazón. No es de extrañar el maravilloso homenaje de sus amigos en el Albert Hall, al que nos unimos con gran placer. Amor, con amor se paga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, querido amigo, veo que eres también de mi club de amigos de Harrison. Así que imagínate lo que te agradezco la referencia de Run so Far (lo acabo de escuchar) porque es un tema que no había oído.

      Eliminar