martes, 25 de junio de 2013

Un momento...¿Quién dijo que San Sebastián era aburrida?

Vale, llueve mucho. Pero en vista de que ya hay mucha gente por estos blogs cogiéndose vacaciones os propongo un plan con el marco incomparable de San Sebastián como fondo y un Beatles Tribute Concert, como excusa. A vuestras parejas les podéis mostrar como señuelo el famoso Peine del Viento de Chillida resistiendo los embates del mar, o las virtudes de sus innumerables rutas gastronómicas por la Parte Vieja. En todo caso, vuestro verdadero objetivo es un divertidísimo concierto con los fabulosos Octopus's Garden como grupo principal y la colaboración de Les Fous, Old Charm Blues, Downtown Trío, Psicoacustic y Jon Lolas, entre otros. 

¿Puede haber un plan mejor para el próximo 28 de junio a las 21:00 en el Centro Cultural de Loiola?. Y si os habían hablado de precios anti-crisis,..olvidadlo. Este es gratis.



miércoles, 19 de junio de 2013

NEWS OF THE WORLD

Ayer fue el cumpleaños de Paul McCartney. Parece menos trascendente que el del año pasado, cuando cumplió 70 años, por aquello del cambio de dígito. Y, además, no cualquier dígito. Ya es una edad, pero Paul sigue inagotable.

El anterior cumpleaños de Paul digno de reparo fue, sin duda, cuando cumplió 64 años. El careo de su entonces recién estrenada tercera edad con la letra de When I'm Sixty-Four era inevitable. 
Y claro, esa frase que dice "cada verano podremos alquilar una cabaña en la Isla de Wight si no es demasiado cara" no fue precisamente premonitoria. Probablemente Paul, a los 64, pudo haberse comprado la propia isla entera, cabañas incluidas.
Sea como fuere, en cualquiera de sus cumpleaños, al margen de dígitos y de referencias a las letras de las canciones, siempre me tomo una cerveza a su salud como muestra de agradecimiento por todos esos buenos momentos musicales.

Cambiando no demasiado de tercio, es bienvenido el nuevo disco de mis paisanos Duncan Dhu (ese grupo que tanto daño a hecho a aquellos que lo utilizaban como fallida referencia mnemotécnica para acordarse de la dieta Dukan). Y digo que no cambio demasiado de tercio porque es publica y notoria la admiración de Mikel Erentxun por los Beatles. Si no le han oído nunca a este músico donostiarra hablar de las virtudes de los Beatles, no importa. A cambio, les propongo un bonito juego de agudeza visual para resolver, en menos de lo que dura el primer acorde de Her Majesty, a qué grupo tratan de emular Mikel y Diego con la estética de la foto promocional de su nuevo single.



Mikel Erentxun y Diego Vasallo durante la grabación de su nuevo sencillo.



sábado, 8 de junio de 2013

El mejor disco de los Beatles: Resumen y conclusiones

Debe haber cientos, miles, de blogs sobre los Beatles. Y en todos ellos habrá, por supuesto, un artículo sobre el mejor disco del mejor grupo del mundo, lo que convierte al ganador en el mejor álbum de la historia. En esta casa es un asunto transversal y nos hemos referido al tema en diversas ocasiones con la lógica beligerancia que siempre conlleva la defensa de lo que uno cree inamovible.

El caso es que, en función del parámetro al que apele mi memoria emocional, mi veredicto es realmente fluctuante. Cuando la tecla accionada tiene que ver con el primer disco de los Beatles que escuché en mi vida, no puedo dejar de pensar que Beatles For Sale, el disco que era de mi hermano, es el mejor de la banda. Este posicionamiento sobre aquello que pasa como obra menor del cuarteto me ha hecho acreedor de no pocas y furibundas incomprensiones. 

Todo cambia si el tema en cuestión es el primer disco que compré de los Beatles. Entonces es Help la más magna obra de la historia de la música popular. Hasta que leo, claro, cualquier artículo sobre el disco que más ha influido en la música, y la portada de Peter Blake, y su primer puesto en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos en la revista Rolling Stone, etc.etc. quién soy yo para negarle ese honor al inconmensurable Sgt. Pepper.

Dicho esto, no es más cierto que suelo defender en algunas sobremesas sobre el particular que cualquiera de nuestros invitados podría, tras sucesivos descartes, seleccionar 14 temas del catálogo infinito del Disco Blanco y obtener así, sin ningún género de dudas, el mejor disco que hubo, hay y habrá por los siglos de los siglos.

Pero nada de esto es absoluto porque, tras un inevitable recuerdo por los compañeros de pupitre caídos, no puedo dejar de situar el A hard day’s night como el primero de la lista. Aquel disco que me compré porque uno de mi clase me dijo que era “su disco favorito” y cuando lo escuché comprendí lo que era llegar a la cima en el diseño de melodías. O, como no podría ser de otra forma, el revolucionario Revolver, leitmotiv de Revolverlosbeatles porque…porque ¿acaso no es el mejor disco de los Beatles?.

Esta tarde he escuchado Abbey Road, con esa tan exquisita producción, y después de pensar, “Dios, qué temazos, no hay un álbum que lo supere” he descubierto, como una revelación, la respuesta al enigma y que debo compartir con todos vosotros:

El mejor disco de los Beatles es siempre el último que escuchas.