domingo, 26 de enero de 2014

Prisiones, azoteas y supermercados: Los conciertos de Enero

A lo largo de la biografía de cada uno (no a lo ancho) existen una serie de discos que dejan huella. Va más allá de la mera apreciación estética de los trabajos. Son álbumes que, por razones en ocasiones ocultas, se han aferrado a tu peripecia vital. Este tema da para varias entregas, y hoy citaré uno de esos discos heterobiográficos.

Se trata del concierto grabado en directo por Johnny Cash en la Prisión Estatal de Folsom (California, EE.UU). Una de las curiosidades de este álbum es que uno de sus temas “Greystone Chapel” fue escrito por uno de los internos de esta cárcel llamado Glen Sherley. El sacerdote de la prisión se lo hizo llega a Cash que lo incluyó sin titubeo alguno en el repertorio. Desde el punto de vista de un estudioso de los Beatles otra curiosidad es que este concierto en prisión (enero de 1968) fue casualmente un año antes que el concierto de la azotea de “ellos” (enero de 1969). Antes de pensar en la azotea, la prisión no fue una de las opciones sugeridas por los Beatles. Sí lo fue tocar en directo en un hospital, en un barco o frente a las pirámides de Egipto.

Finalmente, la imagen de los Beatles tocando en directo en la azotea, -hasta que la experiencia es clausurada por la Policía,- se convierte en icónica. Así, en enero del 2009, el magnate de la solidaridad, Bono, emula a los de Liverpool con su U2 ofreciendo un concierto sobre la azotea de la BBC. También en enero del 2009, Los Escarabajos fueron más explícitos al ofrecer una performance réplica del concierto de la azotea de Appel, pero en Sevilla…vas a comparar.


Los Escarabajos emulando a los Beatles



“No imites, …innova” debió ser el lema de nuestro grupo local Octopus´s Garden que, cómo no, en enero de este mismo año 2014 ofreció un concierto en un conocido supermercado de San Sebastián, justo enfrente de la sección de congelados...qué buenos.


Octopus´s Garden en su famoso concierto en el Supermercado




domingo, 19 de enero de 2014

Todos los caminos llevan a The Beatles

Aunque mucha gente pudiera creer lo contrario, hay ocasiones que no escucho a los Beatles. Y aunque pocas veces me salgo de los clásicos, la cuestión es que siempre emerge una conexión que no había previsto entre aquello que escucho y “ellos”. Estas conexiones son las que han dado lugar a la serie "Revolver los Beatles con…",habiéndome ocupado ya de músicos globales como Queen o David Bowie, pero también locales, como DuncanDhu. Y podrían venir más, claro. Una de las más obvias es con Bob Dylan con quien los Beatles se encuentran íntimamente ligados, incluso sin tener que recurrir a la six degree theory, o ni tan siquiera al argumento de la banda que formó Harrisong con Dylan, los Travelling Wilburys.

Algo parecido a eso de que “todos los caminos llevan a los Beatles” debió pensar el productor Geoff Emerick cuando previendo el irrespirable ambiente en lo que se iba a convertir la grabación del Álbum Blanco decidió no seguir trabajando con “ellos” y poner pies en polvorosa (qué expresión tan de los que leíamos tebeos). 
Fue algo así como darse un respiro.

Uno de los trabajos para los que fue llamado Emerick durante el respiro, y sin salir de Abbey Road, consistió en la producción del inadvertido pero extraordinario álbum Tomorrow, único vinilo del grupo del mismo nombre promovido por Keith West. El guitarra de este grupo era Steve Howe, un monstruo de las seis cuerdas que más tarde pasó por Yes y posteriormente por Asia. Supongo que Emerick esbozó una ligera sonrisa entre resignada e irónica cuando los de Tomorrow le propusieron grabar una versión de Strawberry Fields Forever.

En fin, después de estas líneas ya cualquiera podría escribir una moraleja, que por tanto omitiré, de una entrada en la que acabo, en todo caso, apuntando que quizás uno de los intérpretes más distante de los Beatles con los que he disfrutado, ha sido Silvio Rodriguez. Distante hasta que le oí cantar “Quien Fuera”:

Estoy buscando melodía
Para tener como llamarte
Quien fuera ruiseñor
Quien fuera Lennon y McCartney


Portada del álbum Tomorrow


jueves, 9 de enero de 2014

"A todas las Unidades entre Broadway y la 72: Posible 245 en el Dakota"

John Lennon fue asesinado aproximadamente a las 22:50 (hora local en New York city) del 8 de diciembre de 1980. Era madrugada en España, así que yo no me enteré hasta la mañana siguiente del día 9 de diciembre. Hace, por tanto, 33 años que, como cualquier otro día, esperaba en la plaza San Pedro en Bilbao, al lado del quiosco de periódicos,  a mi amigo Gabriel para ir al colegio. De todas aquellas caminatas matutinas desgastando mis zapatos por el puente de Deusto, en realidad, solo me acuerdo con nitidez de esa mañana en la que Gabriel, antes de saludarme, me dijo solemnemente  “han asesinado a John Lennon”.

Después de tres décadas, quizás haya alguien que pueda pensar que se ha contado todo de aquel episodio. Probablemente tenga razón.

Quizás, por otra parte, todavía exista algún admirador de Lennon en el planeta Tierra que, en algún momento, no haya imaginado coincidir con Chapman a la entrada del Dakota, con el único fin de evitar, de alguna forma, el crimen. Pero lo dudo. 

Este escondido e íntimo deseo compartido de forma colectiva, pero que por pudor nadie se atreve a revelar, en ocasiones necesita expresarse siquiera sea en forma de ficción. Es el caso del cuento de Andrés Neuman al que un día aludimos, o la Ucronía de nuestro amigo PPK que, sin duda más eficaz que Neuman, hace que un taxi atropelle a Chapman antes de su psicótica iniciativa.

Así, la presencia enfrente del Dakota la noche del 8 de diciembre se podría decir que es ya un género literario. Algo así como todos los que relatan haberse parapetado tras las barricadas en mayo del 68: una legión,… no sé cómo entre tantos no echaron a De Gaulle.

Pero no hay que recurrir a la ficción para encontrar interesantes ironías históricas, como la suscitada por el destino cruzado de un “activista anti-americano” y un agente de la CIA.
Porque el que estaba realmente allí era José Sanjenis Perdormo. Sanjenis fue un policía cubano que trabajó a las órdenes de Batista y que en su exilio a Estados Unidos trabajó como agente de la CIA, siendo una de sus más importantes responsabilidades la dirección de nada menos que la Operación 40, una actividad secreta de la agencia americana cuyo objetivo era el derrocamiento de jefes de Estado contrarios a la política de Estados Unidos. No me pregunten cómo acabó Sanjenis de portero en el edifico Dakota en 1980, pero ahí estaba. 

Fue él quien quitó de su mano la pistola humeante a un catatónico Chapman. La misma pistola ejecutora que acabó con la vida del hombre investigado durante años por el FBI por su implicación, entre otras actividades, en las protestas contra la guerra de Vietnam.

Esta perpendicularidad vital del destino de dos individuos, tan cinematográfica, la pongo sobre la mesa para quien quiera desarrollar la idea en la gran pantalla…no sería la primera vez.


Recorte de la primera plana de EL CORREO que conservo desde el asesinato de Lennon




lunes, 6 de enero de 2014

EVERLY BROTHERS: DONDE EMPEZÓ TODO

Fui una de esas personas que transitaron su adolescencia creyendo que Bye Bye Love y Wake up, Little Susie eran dos canciones de Simon & Garfunkel.
También llegué a los Beatles sin entender el chiste en el que se referían a ellos mismos como los Everly Brother ingleses.
Pero llegó uno de esos “días de radio” en los que descubrí el dúo que nadie duda en situar, en expresión de Dylan, “donde empezó todo”.

En realidad, Bye, Bye Love y Wake up little Susie son dos temas escritos por el matrimonio Felice y Boudleaux Bryant y que los Everly Brothers convirtieron en inmortales. Eso sí, después de que el mismísimo Elvis rechazara la primera de ellas…casi como cuando Decca rechazó a los Beatles.
George Harrison también grabó esta canción en su álbum Dark Horse en una versión prácticamente irreconocible y que incluye, irónicamente, los coros de Eric Clapton y  el antiguo amor de aquel, Pattie Boyd.

Pero lo que verdaderamente nos gustaría subrayar en este blog es la decisiva influencia que tuvieron los Everly Brothers en los Beatles. Sobre todo en lo que concierne a uno de los sellos reconocibles de los de Liverpool: me refiero a sus armonías vocales y que ya tuvieron su correspondiente laudatio en esta bitácora, y de las que, evidentemente, los Beach Boys también tomaron buena nota.


Forever and Everly, Phil,  in memoriam


Everly Brothers

jueves, 2 de enero de 2014

I WILL: The cover

A veces los sueños se hacen realidad. Sino que se lo pregunten al niño Miles Scott, a quien la ONG Make-a-Wish organizó toda una performance transformando la ciudad de San Francisco en la fantástica Gotham, la ciudad de Batman.

En el que sin duda fue el mejor día de su vida, Miles, caracterizado de Batkid acabó atrapando a “los malos” con la ayuda del mismísimo hombre murciélago. En Lavapiés no estaba Make-a-Wish para convertirlo en Abbey Road, pero mi amiga Esther me puso en contacto con El Intruso, un grupo de artistas geniales entregados a la música improvisada, que graban su poesía sonora en sus estudios “El Nido” en Madrid. 

Esther lo organizó todo para que yo pudiera grabar I Will y, así, ver cumplido mi deseo. De esta forma, cuando yo no esté, mi hija podrá mostrar a sus hijos el sueño del abuelo. Que, en realidad, no fue solo la maravillosa experiencia de grabar en un estudio y cuyo resultado (mejor con auriculares) suplico que sea valorado con la misma condescendencia que la hazaña de Batkid
Cuando yo no esté, y mi hija enseñe el vídeo de “su” nana con “efecto McCartney” a sus hijos, habré alcanzado mi verdadero sueño. Habré alcanzado la inmortalidad.