sábado, 15 de marzo de 2014

Bilbao: Agenda del ocio

La sugerencia de mi primo Alberto pasa por el Coppola, un restaurante italiano en el corazón de Bilbao que hace honor a su pseudónimo “Pizza & Music”. Con el aroma embriagador del tomate, la albahaca, el aceite de oliva y la mozarella de búfala podemos escuchar un concierto en directo de la Plastic Clono Band que, en medio de la iconografía beatle, da como resultado una experiencia muy interesante. Nada de esto puede ya asombrarnos después del vídeo que grabaron los jugadores del Athletic Club emulando Love me do. Las dos debilidades de mi amigo PPK en un solo formato.

Detalle del Restaurante Coppola


Y esa cena en el Coppola puede ser un buen colofón tras haber visto, o incluso experimentado, la retrospectiva de Yoko Ono en el Guggenheim. Si Paul McCartney se ha reconciliado con Yoko, y nosotros ya llegamos a la conclusión que los Beatles, entre otros factores, fueron dinamitados por más de una década de convivencia y los tejemanejes del facineroso Allen Klein, ya no hay razones para albergar resentimiento alguno y así, sin prejuicios, animarse a conocer la obra de esta artista que, por supuesto, atesora más facetas que ser la mujer de John Lennon. Como preludio a la exposición, Yoko Ono ha realizado tres perfomances en el auditorio del Guggenheim de Bilbao ante unas 400 personas, con el aforo completo. El tirón es indiscutible.

Los seguidores de los Beatles podemos contemplar la obra Ceiling Painting, que presentó por primera vez en Londres en 1966. En dicha obra podemos observar una lupa sujeta con una cadena que cuelga de un marco colocado en el techo. Si se utiliza la lente de aumento el observador descubre la palabra “YES”, Los iniciados conocemos la trascendencia histórica de esta obra y la actitud positiva que transmite. La misma actitud que ha exhibido Yoko en todas su comparecencias ante los medios en Bilbao, llegando a afirmar que “estamos creando un mundo bello en el que la paz está cerca”, Ni siquiera yo, que defiendo a toda costa la máxima de que la felicidad es una actitud, no un destino, llego a captar del todo dónde acaba la convicción y dónde empieza la pose, o viceversa. 


Ceiling Painting by Yoko Ono


En todo caso da igual. Aunque tengo terminantemente prohibido a mi círculo social decir en mi presencia la frase “con la que está cayendo”, se agradece el espíritu positivo, y si hubiera coincidido con Yoko en su visita gastronómica a San Sebastián, me hubiera gustado decirle aquel verso de Aute que rezaba “aunque se que no es fácil decir la verdad,…no la digas jamás”.


Yoko Ono en San Sebastián







6 comentarios:

  1. Aquel lejano 9 de noviembre del 66... ¿Esa es la misma escalera y la misma lupa que se exhibió en Indica Gallery? Si es así, es pura historia. ¡Qué suerte estar tan cerca!.
    Por cierto, desconocía el vídeo de mis dos "amores". Gracias.

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    1. No tengo la certeza de que se trate de la misma lupa y escalera. Ya sabes que en el arte conceptual lo que importa es precisamente el concepto, no los elementos que coyunturalmente lo representan. Tengo que investigarlo. Porque la verdad es que molaría.

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  2. ¡100.000 visitas! ¡Felicitaciones!

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    1. Gracias Daniel. Pare que nos vamos a engañar,...me encanta que la gente entre y lea. Ya sabes, como decía el poeta, "escribo para que me quieran".

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  3. Prometiste algo para celebrar tus primeras 100.000 visitas. "The world is waiting just for you..." ¿A qué esperas, amigo?

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  4. Lo prometí?...mi capacidad resolutiva siempre es más retardada que mi entusiasmo. Pero algo habrá que hacer, sí. Pero ya sabes aquello de que cuidado con los deseos porque se corre el riesgo de que se conviertan en realidad.

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