viernes, 4 de abril de 2014

California: Cantera McCartney

Erase una vez un muchacho californiano que en 1973, con solo 14 años, apasionado con los Beatles, fundó su primera banda. Los absolutamente desconocidos e intrascendentes fuera de California, Eulogy. Creo que hubiera sido fascinante viajar en el tiempo y en el espacio para confesarle a Rusty Anderson, - así se llamaba el adolescente-, que algún día iba a tocar al lado de su ídolo Paul McCartney. Claro que lo más probable fuera que, en aquel momento, justo cuando estaba tocando en la fiesta de fin de curso de su instituto, esa posibilidad le pareciera completamente inalcanzable. Un sueño inalcanzable.
En otro punto del mapa de California, y también en 1973, el guitarrista y bajista, Brian Ray, que entonces tenía 18 años y mucho talento, decide dedicarse profesionalmente a la música. Comparte con Anderson la pasión por los Beatles.

Y, en este repaso que ya veremos a dónde nos lleva, nos tenemos que referir a la dinastía Laboriel. Un dechado de virtudes artísticas a la que debemos la genética musical acumulada en Abe Laboriel Jr. El abuelo, el mexicano Juan José Laboriel, extraordinario músico, instruyó personalmente a Abraham Laboriel, que acabó siendo un extraordinario bajista de sesión y grabó con artistas como George Benson, Ella Fitzgerald, Joe Pass, Aretha Franklin, Stevie Wonder y un larguísimo etcétera…¿quién da más?.
No sé si alguien da más…pero él sí dio más. Nos dio a su hijo Abe Laboriel Jr., nacido en California, que con el ritmo en el ADN, acabó siendo un mago con las baquetas.

El caso es que siempre me preguntaba quiénes eran esa especie de Zipi y Zape ya crecidos, que tocan lo que se les eche, al lado de Paul McCartney en todas sus giras y siempre delante de ese baterista de color (de color negro como precisarían los Luthiers).


Efectivamente, son Rusty Anderson, Brian Ray y Abe Laboriel. California los alumbró y el destino los unió como músicos de estudio en el trabajo de Paul, Driving Rain (2001). Ya no se separarían. Curiosamente esta formación va a llevar más tiempo sacando discos que Los Beatles y, por supuesto Wings. Pero es una formación sin nombre, sin historia, sin pasado y con solo una imagen posible. La de Paul.



Anderson, Ray y Laboriel con un señor de camisa blanca y bajo vintage