lunes, 8 de diciembre de 2014

Mark David Chapman: breve perfil criminológico

Ya nos hemos referido en este blog a las circunstancias que rodearon el asesinato de John Lennon. Se han vertido aquí, desde la pasión por el artista, algunos improperios hacia su asesino. De hecho, en una reciente entrevista a Paul McCartney se refería a él como un "gilipollas" (es una traducción, ignoro la versión original). Pero  la descalificación no es un diagnóstico.

Mark David Chapman era hijo de un maltratador. Tenía miedo a su padre. Agredía físicamente a su madre y, con casi total certeza, al propio Chapman. A los catorce años, acosado por sus compañeros de colegio, consumía, entre otras drogas, cocaína, LSD y heroína. Sufrió depresiones siendo adolescente y con 22 años se intentó suicidar conectando con una manguera de aspiradora el tubo de escape de su coche con el interior del vehículo. Su intento fracasó ya que la manguera se derritió rápidamente. No hace falta ser psicólogo para entender que son suficientes estos datos en la biografía de un individuo para predecir una patología con una significativa relevancia clínica. El hecho de que Chapman se casara con una japonesa puede ser un indicio de la identificación con el personaje, muy propia de los acosadores de celebridades, de forma que asesinando a Lennon expiaría sus propios demonios internos. Esta obsesión, muchas veces delirante, unida a las alucinaciones auditivas que confiesa en sus declaraciones nos indica, sin apenas margen de duda, que Chapman padecía una esquizofrenia de tipo paranoide.

Cuando se comete un crimen en el contexto de una patología psiquiátrica es lógico que en el proceso judicial se plantee una discusión forense sobre el grado de imputabilidad del acusado. Pero Chapman, en contra del criterio de su abogado, admitió su culpabilidad y se negó a hacer ninguna valoración pericial sobre su estado mental. En el año 2000, cuando ya llevaba 20 años en prisión, tenía derecho a la libertad vigilada pero, basándose en las declaraciones que realizó al tribunal correspondiente, fue denegada. Su posible esquizofrenia paranoide jamás ha sido tratada ya que el no lo ha consentido. 

Lo que realmente me inquieta misteriosamente es otra cosa. Cuando Lennon autografió el álbum de Chapman le preguntó: ¿Es esto todo lo que quieres?.



Foto de Paul Goresh




10 comentarios:

  1. ¿Intuyes que sospechara algo el pobre John?

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    1. Yo imagino que, por lo general, todo el mundo que se acercaba a Lennon a las puertas del Dakota era para pedirle un autógrafo. Todavía sin móviles, no eran muy frecuentes los "selfies". ¿Por qué a Chapman le preguntó si quería algo más?. Descartando que le ofreciera a todos sus fans "algo más", por qué la pregunta. Obviamente no sospechó nada, pero algo percibió en el semblante de su asesino para concederle una dosis adicional de generosidad.

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  2. Lo que no sabía el pobre es que le iba a pedir TODO.

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    1. En realidad, al final, le quitó todo sin haber pedido nada.

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  3. Parece ser que Chapman ya llevaba el arma asesina en el bolsillo cuando le pide el autógrafo a Lennon pero que, según confesión propia, no tuvo valor en ese momento para usarla. La mirada de alguien que está en esa tesitura tiene que ser muy sospechosa. Me imagino que esa tensión es la que detectó John interpretándola como las ganas reprimidas de pedir algo más. De ahí la pregunta , "Is that all?"

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  4. vaya!!! enhorabuena por el blog...te seguiré...gracias por compartir :)

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    1. Gracias a ti por la visita. Bienvenida Satine.

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    2. Quizás una premonición..,no es probable que muchos famosos, (artistas, cantantes..), .acaben asesinados por culpa de sus fans..Pudo tener algún mal día para contestarle y decirle si quería algo más..de qué manera..etc..

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