sábado, 11 de junio de 2016

Yo NO estuve en el concierto de Paul McCartney

He estado esperando un tiempo prudencial a que se os pasara el subidón a los que fuisteis al concierto de Paul. Como veía que el asunto del episodio de euforia iba para largo, incluso me planteé hacer una camiseta conmemorativa con la leyenda “Yo NO fui al concierto de Paul McCartney”. Los que me conocen bien saben que lo de la camiseta no sería para ostentar nada, sino para flagelarme. Finalmente, después del éxito de crítica y público que tuvo  mi primera creación, desistí de buscar mi catarsis en el lienzo de una camiseta.


Camiseta oficial "El Quinto Beatle soy yo"

Alguna mente perversa, con una personalidad sin duda psicopática, se le ocurrió organizar un concierto ENTRE SEMANA del más grande compositor vivo de música pop. Se de lo que hablo, porque mientras todos vosotros os lo pasabais en grande en Madrid, yo estaba dando una clase sobre Psicopatía. Ya ves.

Dando clase sobre Psicopatía mientras vosotros ibais al concierto

En todo caso me daba miedo ese concierto. Como le confesé a mis allegados, empatizo tanto con Paul que sufro muchísimo con la merma de facultades de su otrora prodigiosa garganta. Se que Paco Jimenez, que estaba cuando me sinceré, me comprende.
Pero sin duda, el clarividente Adolfo Iglesias tiene razón, y si tantas veces hemos añorado las canciones que jamás llegaron a componer George Harrison, o un John Lennon en racha con Double Fantasy o Milk and Honey; si fantaseamos durante años con la idea de una nueva reunión de los Beatles que Mark D. Chapman arruinó para siempre, sería injusto reprochar a un incombustible Paul McCartney que nos siga regalando su presencia en los escenarios aunque sea sometido a las inexorables leyes del tiempo.

¿De que me quejo entonces?. Me quejo porque, sobre todo, perdí la oportunidad de saludar a mi primo Miguel Nuñez, al gran Paco Jiménez o al optimismo crónico de Adolfo Iglesias. Y qué decir de Mari Paz Pérez Garrido, la voz prodigiosa de Golden Slumbers, o mis buenos amigos, los fantásticos Blisters. Perdí también la ocasión de saludar en persona a Pux, para pedirle empleo en su banda, al erudito Jose Luis Gilsanz, al enigmático Skar PD y, en fin, a toda la gente de esta historia fabulosa llamada The Beatles. Me quejo de perderme, en fin, lo de Madrid,…y el cielo, porque como dijo Twain el paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.


El concierto que NO fui.